El mundo está lleno de pequeñas historias que el tiempo se ha encargado de enterrar lejos del recuerdo colectivo de la humanidad. Como un nuevo ejemplo de eso ha sido un esqueleto cuyos recientes análisis han revelado la verdad detrás de un asesinato milenario.

Los investigadores que han revelado la verdad enterrada bajo la tierra han sido Zining Zou, Xiaoyang Wang, Chunxue Wang, Zhe Zhang, Xiaofan Sun, Shiyu Yang, Cunshi Zhu, Hong Zhu, Quanchao Zhang y Qian Wang. En conjunto, realizaron una publicación presentada en la revista Archaeological and Anthropological Sciences.

Gracias a los nuevos análisis realizados a los restos humanos, no solo se ha podido conocer parte de su historia, sino que se ha limpiado el nombre de la víctima. Después de todo, durante décadas su ubicación hizo a los científicos pensar que se trataba de un profanador de tumbas.

La primera impresión no siempre es la correcta

Durante un proyecto de construcción en la región de Ningxia (China), en el 2002, se encontró por primera vez el yacimiento de una antigua tumba. Según se observó, ella debió permanecer al menos a la dinastía Han, existente hace más de 2 mil años.

Adicionalmente, también se ubicó el esqueleto de un hombre cerca de una espada curva. En su momento, debido a su ubicación en la tumba, se sospechó que podría tratarse de un saqueador cuyo robo salió mal. Con eso, se pensó que se había dado un cierre a la historia del asesinato milenario detrás del esqueleto recién encontrado.

Pero, ahora, nuevas investigaciones, como la presentada recientemente, nos demuestran que la historia podría ser mucho más compleja de lo que imaginamos inicialmente. De hecho, la víctima podría haber sido inocente de todo lo que se la ha acusado.

¿Víctima de asalto?

En el 2019, Wang y sus colegas hicieron análisis más detallados del esqueleto del hombre encontrado en las cercanías de la tumba. Al observar las cicatrices de su rostro y la fractura de uno de sus brazos, se pudo determinar que la víctima intentó defenderse de un asalto con objetos punzantes, como espadas.

De allí el primer indicio de que el esqueleto milenario fue alguna vez víctima de un asesinato. Sin embargo, no se tenían muy claros los motivos detrás del asalto, ya que para ese momento se creía que el hombre podría haber sido un ladrón que intentaba saquear la tumba.

Esa situación llevó a los investigadores a estudiar en más profundidad los restos, para comprender qué ocurrió con dicho hombre en sus últimos minutos.

La verdadera historia detrás del misterioso esqueleto milenario

Según los nuevos análisis, los restos del hombre deberían haberse depositado en el pozo cercano a la tumba hace al menos 1.300 miles de años. En otras palabras, estuvo separado por 700 años del entierro original.

Debido a esa gran distancia temporal, se sospecha que el esqueleto fue víctima de un asesinato milenario cuidadosamente planeado. En general, luego de centurias, lo más probable es que la tumba hubiera sido saqueada con anterioridad.

Por ese motivo, el cuerpo que fue hallado en el pozo pudo haber sido deliberadamente despachado allí. De esa forma, se podría ocultar el cadáver entre los restos más antiguos sin levantar sospechas. Algo así como “ocultar una hoja en un bosque” según explicaron los científicos.

Al considerar todo lo anterior, se cree que el esqueleto en realidad perteneció a una víctima de asesinato que se mantuvo como un secreto milenario hasta ahora. Es probable que los asesinos hubieran escondido el cuerpo allí en un exitoso intento por evitar un castigo por su crimen.

Ahora… ¿quiénes eran?, ¿qué querían?, ¿por qué lo hicieron? Todas esas son preguntas que permanecerán sin respuestas… al menos por ahora.

Referencia:

Hiding a leaf in the forest: uncovering a 1300-year-old homicide case in a 2000-year-old cemetery: https://doi.org/10.1007/s12520-021-01459-1

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