Recientes estudios sobre el mundo animal nos han probado una vez más que aún es muy poco lo que comprendemos sobre él. Para la actual oportunidad, el descubrimiento tuvo que ver con cómo un microbioma distinto permite que gorilas en cautiverio se mantengan saludables.

La investigación que ha dado pie a toda esa corriente se publicó recientemente en la revista científica Animals. Gracias a ella, se descubrieron claves que se pueden aplicar para mejorar el cuidado y seguimiento que se les da a los gorilas en cautiverio. Eso tanto en las reservas naturales como en los zoológicos.

El microbioma intestinal y la salud de los gorilas

Al igual que en nuestro caso, la ciencia ha demostrado con cada vez más frecuencia cómo un microbioma intestinal variado puede estar directamente relacionado con gorilas más saludables. Ahora, el detalle que ha sorprendido a los científicos es que no parece haber solo una combinación única para dicha variedad.

Los conjuntos de datos longitudinales que caracterizan un microbioma intestinal a lo largo del tiempo pueden ser de gran utilidad para establecer qué es lo normal saludable, lo que puede ayudarnos a determinar cuándo las cosas están fuera de equilibrio y pueden afectar la salud de un animal”, explicó Erin McKenney, profesora asistente de ecología aplicada en la Universidad Estatal de Carolina del Norte.

Con lo dicho por la coautora del estudio, podemos ver entonces que la reciente investigación nos revela que el mapa de “pistas” sobre la buena salud de los gorilas puede ser más enrevesado y variado de lo que habríamos estado esperando. Afortunadamente, dicha revelación está lejos de ser un problema.

Vía Pixabay.

En otras palabras, diferentes tipos de microbiota parecen resultar eficaces para garantizar la salud de los gorilas. Como consecuencia, se ha identificado una nueva característica de desarrollo que podría utilizarse para monitorear mejor el estado de dichas criaturas cuando se encuentran en cautiverio y qué combinaciones del microbioma pueden ser más beneficiosas si se quiere tener gorilas saludables.

Un trabajo de seguimiento inédito

Nuestro trabajo aquí es actualmente el conjunto de datos a más largo plazo y con mayor muestreo que captura cómo se ven los microbiomas intestinales saludables en los gorilas que están bajo el cuidado humano”, continuó McKenney.

Para llevarlo a cabo, los investigadores trabajaron con gorilas de las tierras bajas occidentales, científicamente conocidos como gorilla gorilla gorilla. Cada grupo de animales pertenecía a una reserva distinta. Especítificamente, el muestre contó con: seis del Zoológico de Denver, cinco del Zoológico de Riverbanks en Carolina del Sur y ocho del Zoológico de Carolina del Norte.

Los animales tuvieron edades entre los dos y los 45 años y se les hizo seguimiento tomando muestras cada dos semanas durante siete meses en total. Al final, se logró crear un mapa claro sobre cómo un microbioma diferente a otro puede ofrecer el mismo resultado: gorilas saludables.

Y, sin embargo, creemos que esto es solo la punta del iceberg. (…) Descubrimos que cuanto más aprendemos, más apreciamos cuánto queda por aprender sobre la relación entre los microbiomas intestinales y la salud de los gorilas”, acotó Kimberly Ange-van Heugten, profesora asociada de ciencia animal y autora correspondiente del estudio.

¿Por qué los gorilas saludables no tienen un mismo tipo de microbioma?

En el caso de los ejemplares del estudio, se pensaba que todo se debía a las diferencias de protocolos entre los recintos de cuidado animal. Por ejemplo, tal como indica McKenney, cada institución tiene sus propios procesos de gestión. Lo que implica variaciones en las dietas, espacios de recreación y descanso, así como acceso al aire libre que se les da a los gorilas.

Como consecuencia, nos encontramos con que ejemplares saludables de gorilas pueden desarrollar un microbioma diferente del otro, todo debido al tipo de cuidados que se les ofrecen. Pero, en lugar de que esto ocasione problemas, se ha visto cómo la situación es una prueba de la diversidad que puede existir dentro de su especie sin que se ponga en peligro la integridad de la salud de los animales.

Gorilas saludables en la naturaleza.
Vía Pixabay.

Ahora, cuando se analizaron individualmente las muestras, se notó que las diferencias en el microbioma iban de gorila a gorila. Por lo que, incluso si estaban en el mismo reciento, su microbiota intestinal podía tener diferentes cantidades y tipos de bacterias.

En otras palabras, las diferencias entre los protocolos no son el único motivo por el que el microbioma de los gorilas sanos cambia. De hecho, es apenas responsable de unas pequeñas variables, pero que no son “sustanciales”, según indicó McKenney.

La necesidad de seguir estudiando

Debido a lo anterior, aún no se puede dar una explicación clara al por qué de dichas variaciones. Pero, en el futuro, nuevas investigaciones sobre el área podrían darnos las respuestas que buscamos.

Solo miramos a los gorilas que están bajo el cuidado humano, no a las poblaciones silvestres. (…) Pero nuestros hallazgos destacan que incluso si los gorilas en libertad y los gorilas bajo cuidado humano tienen diferentes microbiomas, eso no significa necesariamente que una población esté sana y la otra no. Necesitamos estudios longitudinales de muchas poblaciones de animales sanos para comprender más sobre lo que constituye un microbioma ‘normal’ para una especie o un individuo”, concluyó Ange-van Heugten, coautora del estudio.

Referencia:

Host Identity and Geographic Location Significantly Affect Gastrointestinal Microbial Richness and Diversity in Western Lowland Gorillas (Gorilla gorilla gorilla) under Human Care: https://doi.org/10.3390/ani11123399

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