La ciencia ha probado durante años que el ejercicio y una dieta balanceada son cruciales para gozar de una buena salud, no obstante, el sueño también es un elemento que influye altamente en la calidad de vida de las personas. Tanto así, que una mala noche de sueño podría afectar la manera en que tu organismo digiere los azúcares después de cada comida, e incluso elevar los niveles de glucosa en la sangre.

Los investigadores Neli Tsereteli y Paul Franks llevaron a cabo un reciente estudio para comprobar si la duración y eficiencia del sueño representaban algún impacto en la glucemia postprandial —el nivel de glucosa después de cada comida— del desayuno del día siguiente.

Para probar su hipótesis, los investigadores analizaron una muestra de 953 personas en Reino Unido y Estados Unidos bajo el estudio PREDICT1 (Personalized Responses to Dietary Composition Trial 1, o en español, Prueba de Respuestas Personalizadas a la Composición Alimentaria), el estudio nutricional más importante de la ciencia. El estudio duró 14 días y los sujetos fueron alimentados con diferentes comidas de prueba que incluían carbohidratos, proteínas, grasas y fibra, a la vez que fueron monitorizados por un dispositivo para medir la glucosa cada 15 minutos. Igualmente, los sujetos utilizaron un actígrafo, un dispositivo que mide la duración del sueño.

La calidad del sueño impacta directamente en cómo procesamos la comida

Tras las pruebas, los investigadores no encontraron pruebas suficientes para determinar que la falta de sueño afecta directamente en la glucemia postprandial, sin embargo llegaron a otras conclusiones muy interesantes: los periodos más largos de sueño influían en el control de los niveles de azúcar en la sangre después de comidas altas en carbohidratos y grasas. Vale mencionar que solo un participante del estudio sí mostró una glucemia postprandial más baja tras dormir más tiempo del habitual.

En la investigación también se determinó que el sueño ininterrumpido se traducía en glucemia postprandial más baja en aquellos participantes cuya calidad de sueño fue mayor.

Gráfico resumen del estudio. Tsereteli, N., Vallat, R., Fernandez-Tajes, J. et al. 

Trasnocharse tiene un alto costo para la salud

Dormirse tarde también tiene un impacto importante. Aquí es cuando entra en juego el punto medio del sueño, que da pie al jet lag social. Veámoslo con un ejemplo: si normalmente tu horario de sueño va desde las 11 pm hasta las 7 pm, el punto medio será a las 3 am. Si un día te acuestas a la 1 am y duermes hasta las 11 am, el punto medio será a las 6 am. Esto nos da una diferencia de 3 horas, el jet lag social.

Esta diferencia en el ciclo de nuestro sueño puede ocasionarnos bajo rendimiento, mal humor durante el día e incluso podría ser una causa de obesidad y ahora sabemos que también puede afectar la manera en la que controlamos el azúcar en nuestra sangre.

No solo el ejercicio y una dieta balanceada, un horario de sueño apropiado también es clave para una vida sana

Los investigadores enfatizan en el estudio que la calidad del sueño y su punto medio son factores determinantes en el control de la glucemia postpandrial y recomiendan que, así como se personaliza un entrenamiento de ejercicios o una dieta con un nutricionista, también se debe optimizar el sueño de las personas con guías más efectivas.

Los hallazgos de este estudio podrían dar luces sobre estrategias de estilo de vida para mejorar los niveles de glucosa en la sangre postprandial, enfocadas en rutinas de sueño que comienzan más temprano y maximizar la calidad del sueño ininterrumpido”.

Mujer dormida en posición de descanso sobre la mesa de un tren.
Acostarte tarde podría tener altos costos sobre tu salud. Abbie Bernet, Unsplash

Referencias:

Tsereteli, N., Vallat, R., Fernandez-Tajes, J. et al. Impact of insufficient sleep on dysregulated blood glucose control under standardised meal conditions. Diabetologia (2021). https://doi.org/10.1007/s00125-021-05608-y

Escribir un comentario