La naturaleza está llena de procesos y rituales de autorregulación que nosotros apenas estamos comenzando a comprender. Como una nueva adición a la lista de grandes descubrimientos tenemos la reciente investigación que señala que los machos de varias especies animales podrían sufrir una mayor presión evolutiva que las hembras.

El estudio que ha puesto a prueba dicha propuesta fue publicado este noviembre en la sección de biología evolutiva de la revista científica eLife. El escrito fue desarrollado por los investigadores Lennart Winkler, Maria Moiron, Edward H Morrow y Tim Janicke.

De acuerdo a sus postulados, los registros genéticos y fenotípicos de los animales nos muestran que los machos suelen tener una piscina genética más amplia. Un detalle que, a su vez, está relacionado con una mayor influencia evolutiva para mutar y adaptarse al ambiente.

Sobre la selección sexual y las presiones evolutivas

En general, sabemos que la selección sexual, como parte de los procesos naturales, ocurre al propiciar que los especímenes mejor equipados para la reproducción dejen descendencia en el mundo.

Por su parte, la selección natural neta también se encarga de dar prioridad a los ejemplares con mutaciones favorecedoras para su supervivencia. Eso mientras que los cambios que actúan en detrimento de la especie (mutaciones deletéreas) se suprimen al evitar que se pasen a las siguientes generaciones.

Hasta la fecha, no se había estudiado la posibilidad de que esa presión evolutiva tuviera variaciones dependiendo del sexo de los animales. Pero, gracias a la reciente investigación, fue posible notar un claro sesgo en las tendencias de reproducción y evolución de variadas especies animales.

Los machos llevan la batuta en cuando a la evolución adaptativa

Para poder responder a esa pregunta, el equipo de investigadores realizó una revisión bibliográfica sistemática. En total, se compilaron muestras de 26 especies con un total de 101 estimaciones pareadas de variaciones genéticas entre machos y hembras. Específicamente, se compararon dos factores: éxito reproductivo y esperanza de vida.

animales machos entre los venados.
Vía Pixnio.

En primera instancia, se observó que las los machos parecían tener una variedad fenotípica más amplia. Gracias a eso, eran más adaptables al ambiente que los rodeaba y, aquellos que tenían éxito reproductivo tendían a pasar a la siguiente generación características genéticas que serían útiles para su supervivencia.

Por otro lado, su esperanza de vida no varió con respecto a las estimaciones genéticas delas hembras. Como consecuencia, se observó que la presión evolutiva en cuanto a la reproducción efectiva caía en hombros de los machos.

¿Por qué los machos experimentan una mayor presión evolutiva?

A pesar de que el estudio no dio una clara explicación del asunto, los investigadores estiman que la diferencia entre machos y hembras debe ser por una cuestión de supervivencia. En general, la multiplicación de una especie y supervivencia de la prole depende de las hembras de la mayoría de las especies.

Por ese motivo, las presiones evolutivas y mutaciones sobre ellas parecen menores, dejándoles el camino libre para simplemente vivir lo más posible y cuidar de la descendencia. Del otro lado del espectro, los machos pueden actuar como “conejillos de indias” donde se prueban mutaciones buenas o malas y se determina cuáles pasarán a las siguientes generaciones.

Como si fuera poco, el estudio también reveló que dichas diferencias eran más prominentes en las especies de animales polígamos. Por lo que, cuando se observó a los animales monógamos, la presión evolutiva sobre los machos parecía menor, puesto que las variaciones fenotípicas entre ambos sexos eran menores.

Referencia:

Stronger net selection on males across animals: DOI: 10.7554/eLife.68316

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