Los secretos de la longevidad nos han eludido durante siglos. A pesar de todos los intentos de la ciencia, casos extraordinarios de la naturaleza como los súpercentenarios siguen sin una explicación clara para su existencia.

Sin embargo, los científicos aún no han tirado la toalla. Eso podemos ver en una reciente publicación colaborativa en The Conversation, realizada por Richard Faragher y Nir Barzilai. El profesor de la Universidad de Brighton y el del Albert Einstein College of Medicine estudiaron lo que se sabe sobre las personas que logran vivir más de 100 años y lo que su existencia nos dice sobre la longevidad humana.

Sobre la ciencia y los súpercentenarios

En la actualidad, no es la primera vez que el mundo se pregunta cuánto puede llegar a vivir un humano. De hecho, incluso la ciencia ha buscado definir un “límite” de vida que tal vez los súpercentenarios podrían estar cerca de alcanzar. Sin embargo, en todas las ocasiones, las respuestas que se obtuvieron no fueron concluyentes.

Con eso en mente, la organización benéfica conocida como Federación Estadounidense para la Investigación del Envejecimiento realizó encuentros con profesionales de todo el mundo para poder comprender de mejor manera qué información tenemos sobre los súpercentenarios.

El “secreto” de los súpercentenarios

Personas que podrían ser súpercentenarios.

Según observó la ciencia, varios estudios parecen apuntar a diferencias biológicas tempranas en los organismos de los súpercentenarios. En otras palabras, ciertas diferencias genéticas parecen predisponer a un pequeño grupo de personas a ser más longevas que el promedio.

Específicamente, se observó que los organismos de los súpercentenarios trabajan de forma distinta con la hormona del crecimiento IGF-1. Por lo que, los cambios ocurridos en ella pueden ser un factor determinante para la longevidad posterior.

Ahora, aunque se pudieron señalar algunas variantes, no se dejó tan claro cómo ellas podían afectar al organismo para prolongar su vida. Después de todo, como bien sabemos, el envejecimiento no es un proceso que se pueda detener.

Sin embargo, para el caso de los súpercentenarios, sus capacidades de curación suelen estar por encima de los promedios estudiados por la ciencia. Por ese motivo, además de morir mucho después que el promedio (hasta más de 30 años), suelen gozar de mejor salud también.

¿Un fenómeno natural? En busca de respuestas…

En estudios anteriores, la ciencia ha determinado que los súpercentenarios pueden ser portadores de células inmunes más poderosas que las del promedio. Un detalle que, además, suele traspasarse a sus hijos que tienden a tener muy buen historial de salud.

Esa posibilidad de mantenerse sanos, contrario a lo que se pensaría, no va ligada a un estilo de vida determinado. De hecho, incluso las personas que han sido tomadoras o fumadoras durante su vida, si tienen la predisposición genética, podrían convertirse en súpercentenarias.

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