En la constelación de Orión, a unos 1.400 años luz de distancia, se encuentra una vasta región de formación de estrellas formalmente identificada como NGC 2024 y conocida como la Nebulosa de la Llama. En este punto del universo, el telescopio Hubble de la NASA detectó que la radiación de estrellas cercanas puede impedir la formación de planetas.

Formación de estrella y planetas

Sabemos que la formación de estrellas y planetas está indisolublemente ligada. En las primeras fases del colapso de una protoestrella, se forma un disco alrededor de la joven estrella los cuales se observan durante los primeros millones de años de la vida. Es dentro de estos discos circunestelares o protoplanetarios donde ocurren las primeras etapas de la formación de los planetas.

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El telescopio Hubble de la NASA detectó en la Nebulosa de la Llama una anomalía que podría impedir la formación de planetas.

Las estrellas no se forman de forma aislada, sino a partir del colapso y la fragmentación de nubes moleculares gigantes de varios pársecs (medida astronómica equivalente a 3,26 años luz) de tamaño. Esto da como resultado que las estrellas jóvenes se formen en grupos, con frecuencia denominados “cúmulos”.

En estas regiones de formación de estrellas, la densidad estelar es mucho mayor que la del Sol y otras estrellas en el disco galáctico que albergan exoplanetas. Como tal, el entorno donde se forman las estrellas tiene el potencial de influir en el proceso de formación de planetas.

En las regiones de formación de estrellas, como es el caso de la Nebulosa de la Llama, los discos protoplanetarios pueden truncarse o destruirse por interacciones con estrellas que pasan, así como por fotoevaporación de los campos de radiación de estrellas muy masivas.

La radiación influye en la formación de planetas

Pero las observaciones del telescopio Hubble, que estudió esta Nebulosa en busca de discos protoplanetarios, también llamados “proplyds”, revelaron que la intensa radiación de estrellas cercanas es un factor decisivo con el potencial de impedir la formación de planetas y de nuevos sistemas solares.

En la constelación de Orión, a unos 1.400 años luz de distancia, se encuentra una vasta región de formación de estrellas conocida como la Nebulosa de la Llama.

Gracias a las observaciones del Hubble, los investigadores de la NASA lograron identificar en la Nebulosa de la Llama 4 candidatos a proplyds y confirmaron de existencia de otros 4 discos protoplanetarios, pero a causa del efecto de la radiación emitida por estrellas cercanas, es probable que estos sistemas nunca tengan la oportunidad de formar planetas.

Un buen ejemplo de esto lo representa la estrella más oriental del popular cinturón de Orión: Alnitak (Zeta Orionis), cuya intensa radiación ultravioleta ioniza los átomos del gas de hidrógeno de la Nebulosa de la Llama haciéndole perder sus electrones y con ello, imposibilitar la formación de nuevos planteas.

La Nebulosa de la Llama forma parte del Complejo de Nube molecular de Orión, considerada la “fábrica de estrellas” más cercana a la Tierra, que también incluye la conocida Nebulosa Cabeza de Caballo y la gran Nebulosa de Orión.

Referencia: Hubble Finds Flame Nebula’s Searing Stars May Halt Planet Formation. National Aeronautics and Space Administration (NASA), 2021.  https://go.nasa.gov/30XNqKH

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