Una particular especie de abejas sin aguijón parece haber evolucionado en el trópico para consumir carne de carroña en lugar de polen. En consecuencia, a las nuevas carnívoras se las ha bautizado como abejas buitre (Trigona necrophaga).

Las criaturas parecen haber sacado por completo el polen de su dieta y haberlo cambiado por la carne animal. Con esa modificación, se convierten en las primeras entre su especie en dar un salto tan grande en cuando a comportamientos alimenticios.

Para entender qué ha hecho a estas abejas diferentes, los investigadores Laura L. Figueroa, Jessica J. Maccaro, Erin Krichilsky, Douglas Yanega y Quinn S. McFrederick realizaron un estudio de campo. Los resultados de dicho trabajo, realizado en Costa Rica, se publicaron en mBio por un equipo de entomólogos perteneciente a la Universidad de California, Riverside.

Sobre las abejas carnívoras

Estas son las únicas abejas en el mundo que han evolucionado para utilizar fuentes de alimentos no producidas por plantas, lo cual es un cambio bastante notable en los hábitos alimenticios”, comentó Yanega.

Como ya lo hemos mencionado, las abejas carnívoras han cambiado tanto su dieta que se ha llegado a comparar sus estómagos con los de los buitres. Pero, para poder conocer a fondo los detalles sobre su comportamiento y alimentación, los investigadores colocaron cebos de carnes de pollo en un bosque costarricense.

Gracias a eso, atraparon varios ejemplares de abejas buitre para estudiar tanto su estructura física como su composición interna. Todo con la finalidad de entender qué permite que el pequeño insecto procese y consuma la carne de animales muertos.

Un camino evolutivo diferente

Abeja comiendo carne.
Vía alamy.com

Como siguiente paso de la investigación, los científicos también atraparon especímenes de abejas melíferas y de abejas sin aguijón que consumían carne eventualmente o que eran totalmente vegetarianas. Al examinarlas externamente, se notó que no había grandes cambios.

De hecho, lo que se modificó fue la forma en la que los insectos utilizaban sus atributos. Por ejemplo, las abejas melíferas tienen bolsas en la parte trasera de sus patas para almacenar el polen que recolectan. En el caso de las abejas carnívoras, los bolsillos siguen allí, pero se usan para guardar carne.

Por otro lado, lo que sí tuvo un gran cambio fue el microbioma intestinal de las abejas buitre. Hasta la fecha, se sostenía que todas las especies de abejas tenían los mismos cinco microbios dentro de su sistema intestinal. Ahora, el nuevo estudio ha revelado que las abejas buitre tienen nuevas bacterias que sus pares no poseen.

Entre ellas, se encontraron Lactobacillus y Carnobacterium. La primera suele estar presente en muchos alimentos fermentados de los humanos y la segunda se asocia directamente con la digestión de la carne.

¿Por qué estas abejas desarrollaron un gusto por la carne?

Los entomólogos estudiaron las diferencias físicas y microbianas que hacían carnívoras a las abejas. Pero no se enfocaron como tal en los motivos evolutivos que los llevaron a sufrir dichos cambios.

Por ese motivo, se tiene una hipótesis sobre el tema, pero aún es necesario llevar a cabo más estudios antes de ofrecerla como una explicación definitiva. Básicamente, por ahora, se sostiene que el cambio podría haberse dado por la alta competencia que existe entre especies de abejas en el trópico. En consecuencia, al mutar para consumir un alimento de menor demanda entre los suyos, las abejas buitre pudieron asegurar el sustento que necesitaban para sobrevivir.

Referencia:

Why Did the Bee Eat the Chicken? Symbiont Gain, Loss, and Retention in the Vulture Bee Microbiome: https://doi.org/10.1128/mBio.02317-21

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