Las matemáticas son una de nuestras formas más extendidas para entender el mundo que nos rodea. Con el paso del tiempo, la comprensión sobre las mismas se ha profundizado y la humanidad ha aprendido más sobre el universo matemático. Ahora… ¿qué pasaría si te dijeran que dichas matemáticas están lejos de ser una simple creación humana?

Un postulado renaciente dentro del mundo de la ciencia nos revela que las matemáticas en realidad podrían ser parte de la naturaleza. Para explicar mejor lo que implica ese concepto, el profesor asociado de la Universidad Católica Australiana Sam Baron, realizó un escrito para The Conversation.

Dentro de él, comenta sobre su más reciente publicación científica en la que recopila las evidencias que podrían sustentar la idea de que los procesos matemáticos son algo natural de nuestro universo y no solo un elemento que inventó la humanidad, como lo pueden ser los lenguajes y demás conceptos abstractos.

Sobre la supervivencia animal, los números primos y los panales de abejas… entre otros

Según Baron, las pruebas de que las matemáticas son parte de nuestro mundo natural se encuentran en el ambiente que nos rodea. Por un lado, podemos ver insectos como las abejas, que han aprendido a crear sus panales sobre la base de celdas hexagonales, perfectas para crear estructuras fuertes, con la menor cantidad de materia y que ofrezcan el mayor espacio posible de almacenamiento.

matemáticas en un muro negro.

A dicho proceso se lo ha denominado como “conjetura del panal” y fue comprobado matemáticamente en 1999 por Thomas Hales. Pero, claramente, las abejas se han estado valiendo de su efectividad por mucho más tiempo.

Por otro lado, otros insectos como algunos tipos de cigarras que viven bajo tierra, parecen tener periodos de hibernación correspondientes con números primos como el 13 y el 17. Gracias a ellos, los momentos en los que las criaturas deben salir a la superficie suelen evitar los ciclos de 2, 3 y 4 años que sus depredadores suelen seguir.

Como si fuera poco, también se pueden observar indicios de la matemática a gran escala, como aquella que explica la ubicación y el tamaño de los huecos en los anillos de Saturno. Asimismo, vemos también muestras de que nuestros propios ojos están naturalmente condicionados para comprender información numérica.

¿Animales matemáticos?

De acuerdo a lo dicho por Barón, todas esas ocurrencias nos muestran cómo las matemáticas no son los una forma de explicar lo que nos rodea, sino que son un elemento que da estructura a nuestro mundo. Uno que, por ende, no nació con el pensamiento humano, sino que siempre ha existido y que, con el paso del tiempo, nosotros hemos logrado ir descifrando.

En caso de ignorar ese tipo de señales y pensar en las matemáticas como un concepto desarrollado solo por nuestra especie, entonces habría que asumir que criaturas como las abejas también han logrado dominar y entender las leyes matemáticas que hacen del hexágono la forma perfecta para sus panales.

Claramente, los animales no pueden tener un razonamiento matemático y numérico como el nuestro. Pero es seguro que, de un modo u otro, adoptan patrones y costumbres que parecen estar regidas por las leyes matemáticas.

Nuestro mundo está hecho con matemáticas, una perspectiva pitagórica

Aunque la idea de que el mundo puede estar “hecho” con matemáticas está cobrando fuerza ahora, está lejos de ser un postulado nuevo. De hecho, el filósofo griego, Platón, ya había mencionado la posibilidad. Específicamente, mencionaba que las matemáticas pueden describir objetos que realmente existen –pero decía que el “objeto matemático” era un elemento que iba más allá del tiempo y la materia–.

Por su parte, la escuela de Pitágoras siguió en parte los postulados platónicos al reconocer el lado “real” de las matemáticas. Pero, en su caso, llevaron la idea a un nuevo nivel. Con eso, plantearon que las matemáticas son a nuestro mundo lo que los átomos son a la materia, bloques básicos e indispensables sobre lo que se construye todo lo demás.

La teoría del ‘mundo matemático’ en la actualidad

Actualmente, otros nuevos defensores de la teoría se han presentado con sus propias versiones de ella. De acuerdo a lo resumido por Baron, cosmólogos como el sueco-estadounidense Max Tegmark hablan de que la realidad y las matemáticas de nuestro mundo podrían compararse con una simulación virtual y el algoritmo que lleva detrás.

Por su parte, la filósofa australiana Jane McDonnell propone que en realidad nuestro universo está compuesto de mentes y hechos matemáticos. Es decir, “las matemáticas son como el Universo, que es consciente, llega a conocerse a sí mismo”, según escribió el profesor.

Finalmente, el propio Baron comenta que su postura es distinta a las anteriores. Desde su perspectiva, “el mundo tiene dos partes, matemáticas y materia”. Eso implica que “las matemáticas dan a la materia su forma y la materia le da a las matemáticas su sustancia”.

Lo que simplemente significa que los elementos matemáticos podrían actuar como una clase de estructura o barras guía que dan pie a la materia para que se forme de ciertas maneras en el plano físico.

Referencia:

Mathematical Explanation: A Pythagorean Proposal: https://doi.org/10.1086/716181

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