La incontinencia urinaria de esfuerzo (IUE) es una afección que experimentan muchas personas, especialmente mujeres, que puede tener un impacto negativo significativo en la calidad de vida no solo de quienes la padecen, sino también de aquellos amigos y familiares cuyas vidas y actividades también pueden verse afectadas o limitadas.

La incontinencia urinaria de esfuerzo ocurre cuando una actividad cotidiana como hacer ejercicio, toser o estornudar hace que se escape una pequeña cantidad de orina de la uretra, que es el conducto por el que pasa la orina.

La incontinencia urinaria de esfuerzo es el tipo de incontinencia más común que sufren las mujeres y puede afectar a féminas de todas las edades, siendo particularmente vulnerables las mujeres mayores. Además, aquellas que han dado a luz tienen más probabilidades de tener IUE, debido a que el embarazo y el parto debilitan los músculos pélvicos.

¿Qué causa la incontinencia urinaria por esfuerzo?

Esta fuga involuntaria de orina ocurre por la presión abdominal que provocan ciertos movimientos y actividades como levantar objetos, estornudar o incluso toser sobre dos músculos llamados esfínter y detrusor, los cuales controlan la micción.

La combinación de la relajación del esfínter y la contracción del detrusor conduce a la micción.

Varios factores pueden contribuir con el riesgo de padecer IUE, incluyendo músculos débiles en el suelo pélvico, un músculo esfínter débil en el cuello de la vejiga, así como problemas con la forma en que el músculo del esfínter se abre y se cierra. La edad, la obesidad y el tabaquismo también son variables que pueden contribuir con el riesgo de padecer incontinencia urinaria por esfuerzo.

Opciones de tratamiento

El nivel de tratamiento para la incontinencia urinaria por esfuerzo depende del médico, la gravedad de la afección y la voluntad del paciente de participar en los tratamientos. Estas alternativas generalmente se dividen en dos categorías: no invasivos y quirúrgicos.

Incontinencia urinaria por esfuerzo
La incontinencia urinaria de esfuerzo es una afección común que puede tener un impacto negativo significativo en la calidad de vida.

Tratamiento no invasivo

Los médicos suelen comenzar el tratamiento sugiriendo las opciones menos invasivas. Los pacientes que experimentan fugas mínimas pueden sentirse cómodos usando almohadillas absorbentes y evitando procedimientos invasivos. También pueden estar dispuestos a hacer algunos cambios en el estilo de vida para disminuir los síntomas de la IUE, incluyendo:

  • Bajar de peso (para pacientes obesos).
  • Reducir la ingesta de cafeína y/o alcohol.
  • Evitar sustancias irritantes, como la comida picante.
  • Evitar realizar actividades extenuantes.
  • Realizar ejercicios de Kegel que fortalezcan los músculos pélvicos.

En complemento, hay disponibles diferentes terapias con medicamentos, como las inyecciones de colágeno, las cuales tensan la uretra evitando la pérdida de orina. Cuando la afección no es severa, los médicos pueden recetar fármacos anticolinérgicos para controlar la vejiga hiperactiva, medicamentos antimuscarínicos para bloquear las contracciones de la vejiga o fármacos agonistas alfa-adrenérgicos para fortalecer el esfínter.

Tratamientos quirúrgicos

Cuando lo métodos no invasivos no funcionan, la cirugía puede ser una opción. Hay tres tipos de cirugía diseñadas para ayudar a mantener la vejiga en su lugar y tratar la incontinencia de esfuerzo:

Suspensión retropúbica: en este procedimiento, el cirujano hace una incisión en el abdomen y procede a unir el cuello de la vejiga al hueso púbico con suturas.

Procedimiento de cabestrillo: en este procedimiento, el cirujano utiliza un cabestrillo hecho de tejido natural (cadavérico), su propia fascia o material sintético. El cabestrillo rodea la uretra o el cuello de la vejiga y se fija al hueso púbico.

Esfínteres artificiales: esta opción se utiliza con mayor frecuencia en hombres, pero también puede ser apropiada para las mujeres. Se implanta un manguito alrededor de la uretra que el paciente puede abrir y cerrar y que sirve como válvula para contener el contenido de la vejiga.

Referencia: Stress urinary incontinence. Obstetrics & Gynecology, 2004. https://doi.org/10.1097/01.aog.0000137874.84862.94

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