Varios estudios han encontrado vínculos entre la exposición a aire contaminado y ciertas alteraciones cognitivas, y ahora un nuevo trabajo suma evidencia de ello. Los investigadores de la Universidad de Queensland, Australia, descubrieron que la contaminación del aire afecta el rendimiento del cerebro de los adultos en edad laboral.

La importancia de las funciones cognitivas

Por medio de las funciones cognitivas podemos procesar, almacenar y usar la información que recolectamos y almacenamos en nuestro cerebro. Y aunque su nombre haga alusión a tareas académicas, la verdad es que están presentes en cada aspecto de nuestra vida; desde algo tan simple como preparar una taza de té hasta la autorregulación.

Pero si nos centramos en un entorno laboral, veremos que son particularmente importantes para cualquier empleado. De hecho, algunas investigaciones sugieren que los cambios en la función cognitiva están estrechamente relacionados con la productividad en el trabajo.

Impacto del aire contaminado sobre la función cognitiva

Y ya que la contaminación del aire se han vinculado con afecciones a nivel psicológico, los investigadores decidieron explorar su impacto sobre el rendimiento del cerebro. Para ello, recolectaron sus datos a través de los juegos de entrenamiento cerebral Lumosity.

En el proceso evaluaron siete funciones cognitivas: memoria, habilidad verbal, atención, flexibilidad, habilidad matemática, velocidad y resolución de problemas en los adultos que viven en los Estados Unidos.

El estudio reveló que la exposición a niveles moderadamente altos de partículas finas (PM2.5), partículas de 2.5 micrones o menos de tamaño, hizo que un jugador cayera casi seis puntos en una escala de 100 puntos, donde 100 representa la puntuación del 1 por ciento superior de los intérpretes cognitivos.

El impacto del aire contaminado sobre el cerebro según la edad

“De hecho, si tiene menos de 30 años y está expuesto a este nivel de contaminación, su función cognitiva disminuye en la misma proporción que el envejecimiento a los 15 años”, dice Andrea La Nauze de la Facultad de Economía de la Universidad de Queensland.

Pero, en general, los resultados muestran que los efectos de la contaminación del aire son mayores para las personas menores de 50 años; es decir, para las personas en edad laboral. Por tanto, es lógico esperar declives en el desempeño diario de los trabajadores expuestos a aire contaminado, incluso si es por corto tiempo.

Los efectos fueron más significativos a nivel de la memoria, según indican los autores. Por lo tanto, es probable que las zonas del cerebro más afectadas por la exposición a aire contaminado sean las relacionadas con esta función.

Hallazgos que deberían promover mejores políticas ambientales

Aunque el estudio se basó en datos extraídos en Estados Unidos, los investigadores lo consideran relevante para otros países también. En este sentido, hay cosas que las personas pueden hacer para reducir su exposición, como usar filtros de aire o vivir en los suburbios menos contaminados.

Sin embargo, el problema se escapa de las manos de los ciudadanos comunes. En realidad la calidad del aire depende de políticas gubernamentales y empresariales que incentiven u obliguen a la industria a limitar las emisiones. Además, estas deberían considerar también eventos que aportan mucho a la contaminación como incendios forestales.

Referencia:

Air pollution and adult cognition: evidence from brain training. https://www.nber.org/system/files/working_papers/w28785/w28785.pdf

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