Muchas personas con obesidad temen mirarse al espejo, pero un nuevo estudio revela que hacerlo en un entorno terapéutico podría ser beneficioso para su comportamiento. Los hallazgos, publicados en Journal of Clinical Nursing, sugieren que esto puede mejorar la conciencia sobre sí mismos y detonar cambios positivos para abordar su condición.

La obesidad, una epidemia que sigue cobrándose vidas

Si bien tenemos alrededor de dos años lidiando contra la pandemia de COVID-19, antes de que el patógeno que la causa empezara a circular había otras epidemias alarmantes. Hoy en día aún residen en diferentes partes del mundo, especialmente en países desarrollados, y se conoce como obesidad.

Precisamente ella destaca como una de las condiciones preexistentes que aumentan el riesgo de gravedad y muerte por la infección. Pero no solo en la COVID-19, pues la obesidad también está asociada con otra variedad de enfermedades graves, crónicas y de larga data; entre ellas, la enfermedad cardíaca, la diabetes, el cáncer, entre otros.

¿Terapias para trastornos alimenticios podrían funcionar para abordar la obesidad?

Ahora que las personas son más conscientes respecto a los riesgos inherentes a la obesidad, probablemente muchos hayan tomado la decisión de cambiar este pronóstico. Otros se ven más afectados por su apariencia física, y muchas veces esto los lleva a huir de todo aquello en lo que puedan observar su reflejo.

Mujer con ropa de ejercicio midiendo la circunferencia de su cintura frente al espejo.

Existen muchas terapias y alternativas para abordarla, pero pocas dan resultados a largo plazo. Hasta ahora, se sabe que algunas utilizadas en trastornos alimentarios como la anorexia nerviosa, bulimia y atracones, como mirarse al espejo, no necesariamente apliquen a las personas con obesidad. De hecho, existe una importante brecha en el uso de este tipo de exposición en pacientes obesos.

Pero el hecho de que se use poco no siempre se traduce a que no sea efectivo. Interesados por determinar el impacto que tiene en pacientes obesos, los investigadores decidieron revisar la literatura a fin de evaluarlo en términos de nivel de actividad, psicología y hábitos alimenticios.

La exposición al espejo puede cambiar el comportamiento de personas con obesidad

Después de examinar los resultados de estudios publicados entre 2006 y 2020 que incluyeron de 16 a 941 participantes cada uno, las conclusiones fueron sorprendentes. Contrario a lo que muchos esperaría, el espejo parece una opción terapéutica adecuada para abordar la insatisfacción con la imagen corporal.

Mujer joven de piel clara con obesidad mirándose al espejo.

Los investigadores observaron que pasar unos minutos mirándose a sí mismos en un entorno terapéutico pueden alcanzar un mayor nivel de autoconciencia. Y este, a su vez, resulta beneficioso para ellos ya que detona un cambio en su comportamiento que puede reducir su ansiedad.

“La autoevaluación y la reflexión son clave para el bienestar general”, dijo la autora principal Harriet Omondi, MSN, FNP-C, de la Texas Woman’s University. “Nuestra revisión espera presentar el espejo como una herramienta de atención médica para combatir la obesidad”.

En conclusión, la exposición al espejo puede usarse como una intervención en la práctica clínica para ayudar a las personas con obesidad a asumir un comportamiento adecuado para perder peso y, en definitiva, mejorar su pronóstico de salud.

Referencia:

The mirror and obesity: A systematic review on the effects of mirror exposure on behaviour and obese individuals. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/jocn.16107

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