Aunque el olfato de los humanos no es el mejor, hay una realidad innegable: somos muy buenos percibiendo malos olores. Gracias a ello, podemos evitar comer alimentos en mal estado, evadir animales peligrosos y sustancias tóxicas. Pero no somos los únicos; los chimpancés también tienen un olfato sensible y son bastante evasivos al olor de la muerte, técnicamente nombrado putrescina.

Un nuevo estudio publicado en la revista Behavioral Processes reporta este comportamiento y revela su utilidad en el mundo animal. Al parecer, este podría ser clave para indicar a las madres chimpancés cuándo es momento de superar el fallecimiento de sus crías.

El olfato como mecanismo de supervivencia

No solo los humanos, sino también otros animales suelen evitar la putrescina, un compuesto químico con un olor asociado a los cuerpos en descomposición. La razón radica principalmente en la supervivencia; esto podría protegerlos de enfermedades o de ser atacados por carroñeros.

A pesar de ello, hasta ahora era poco lo que se sabía sobre la sensibilidad de los chimpancés al olor de la muerte. Pero ciertamente existe interés en ello, en especial para comprender la tendencia de las madres a conservar los cadáveres de sus crías muertas.

Exposición de chimpancés al olor de la muerte

Los investigadores fueron al Santuario Kumamoto de la Universidad de Kioto donde observaron el comportamiento de dos chimpancés hembras y cuatro machos, todos de entre 24 y 48 años de edad.

El experimento duró un total de seis semanas y consistió en colocar una noche a la semana un pájaro muerto disecado o un guante disecado en una caja de cartón justo fuera de sus jaulas. También usaron un ventilador para dispersar los olores de un balde y hacer fluir los aromas de agua, putrescina u otras sustancias.

De este modo, cuando los chimpancés regresaran de su paseo por el santuario a sus jaulas, se toparían con los cadáveres y los investigadores podrían observar su respuesta. Y, tal y como lo haría un humano con olfato activo, los chimpancés mostraron un comportamiento de evitación.

“Con la putrescina, estaba claro que los chimpancés querían irse de allí”, dice James Anderson de la Universidad de Kyoto en Japón.

Sin embargo, este fue aún más evidente cuando difundieron la putrescina, independientemente de si era un pájaro o un guante. Por su parte, los dos individuos mayores, de 46 y 48 años, mostraron menor repugnancia por el olor a putrescina.

¿Por qué las madres chimpancés conservan a sus bebés muertos?

Cuando las crías mueren, las madres chimpancés las llevan consigo durante semana e incluso meses, un comportamiento por demás inquietante. De hecho, es totalmente contradictorio si tomamos en cuenta que estas también son sensibles a la putrescina. Este estudio no involucró a chimpancés madres, pero ofrece una explicación potencial.

Puede que el apego hacia sus bebés haga que las hembras madres los conserven incluso después de fallecidos y que esto las haga más tolerantes a la putrescina. También existe la posibilidad de que, durante este proceso, su olfato se acostumbre al olor fétido.

Después del parto, las chimpancés madres pueden experimentar una reducción de su sentido del olfato, aunque la ciencia deberá confirmarlo. A pesar de ello, alrededor de dos a cuatro días después de la muerte de una cría, estas abandonan su cadáver.

El olor de la muerte podría indicar a las chimpancés que es momento de “seguir adelante”

Existe la posibilidad de que la putrescina sirva como un indicativo de que es momento de terminar el duelo y “seguir adelante”. Nuevamente, el instinto de supervivencia podría estar jugando un papel, como explica el autor.

“Incluso si tuvo una inversión emocional en este individuo cuando estaba vivo, debe seguir adelante porque existe el peligro de contraer alguna enfermedad o cruzarse con algunos animales bastante peligrosos que pueden aparecer pronto”, dice.

Quizás por ello es que más zoológicos ahora permiten que las madres en duelo conserven a sus bebés muertos durante uno o dos días en lugar de separarlas abruptamente de ello. Quizás sea la forma más respetuosa de ayudarlas a procesar su pérdida.

Referencia:

Putrescine– a chemical cue of death—is aversive to chimpanzees. https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0376635721002229

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