Los estudios sobre el espacio y todo lo que oculta se han vuelto cada vez de mayor interés para la humanidad. Eso sobre todo ahora que la mira para nuestro desarrollo futuro parece estar apuntando a sus misteriosos vacíos. Como una forma de nutrir un poco más el conocimiento que tenemos hasta ahora, se ha hecho una recolección más detallada de las ondas gravitacionales detectadas en nuestro universo.

Como bien sabemos, ellas son ondas invisibles pero increíblemente rápidas que se desplazan por el espacio. Se producen a través de grandes encuentros como la colisión de la gravedad de dos estrellas o dos agujeros negros. Además, viajan por el espacio a 300.000 kilómetros por segundo (la velocidad de la luz) “estirando” todo lo que se encuentre a su paso.

Para el caso actual, se rastrearon dichas ondas en el espacio para poder determinar su cantidad. En una investigación realizada anteriormente por meses entre el 2015 y el 2016 solo se ubicaron tres. En la más reciente, decenas de dichas ondas gravitacionales hicieron presencia durante el breve examen de tan solo un rincón del universo.

Nuevas olas de ondas gravitacionales se detectaron en el universo

Por ahora, la investigación que realizó las detecciones se encuentra como una preimpresión en ArXiv. Para su realización se contó con un equipo internacional de científicos de la Universidad Nacional de Australia (ANU) y otras instituciones.

Vía PxHere.

Asimismo, contaron con acceso a los observatorios LIGO y Virgo entre noviembre de 2019 y marzo de 2020. De ese modo, se lograron tomar las 35 nuevas detecciones de diferentes emisiones de ondas gravitacionales.

Estos descubrimientos representan un aumento de diez veces en el número de ondas gravitacionales detectadas por LIGO y Virgo desde que comenzaron a observar”, dijo la distinguida profesora Susan Scott de ANU.

En total, hasta la fecha se han detectado 90 fuentes de ondas gravitacionales desde el primer estudio en el 2015 hasta el más reciente en el 2020.

¿De dónde han salido tantas ondas gravitacionales?

Siempre han estado ahí, pero solo ahora tenemos la tecnología que nos permite detectarlas efectivamente. Como ya lo mencionamos, las ondas gravitacionales pueden tener diversos orígenes en el universo.

En algunos casos, pueden ser generadas por agujeros negros. En otros se las puede ver como el producto de una colisión entre dos potentes estrellas de neutrones. Incluso, también pueden generase como el resultado de un encuentro entre dos hoyos negros.

Para el caso actual, específicamente 32 de las detecciones vinieron de ese último caso. Por otro lado, se cree que las 3 restantes podrían haber surgido de una colisión entre estrellas de neutrones y agujeros negros.

¿Qué significan estos descubrimientos para el mundo?

Gracias a la nueva información que estamos obteniendo sobre las ondas gravitacionales, podremos aprender mucho más sobre el universo. Por ejemplo, la información conseguida podría ayudarnos a trazar un camino a la inversa del tiempo para aprender más sobre los orígenes del universo.

Como si fuera poco, también se podrán usar los datos como bases para investigaciones que busquen determinar los componentes básicos de la materia o entender mejor el funcionamiento de elementos como el tiempo y el espacio. Como si fuera poco, los nuevos descubrimientos también ayudarán en los estudios de agujeros negros para poder conseguir más pruebas que sustenten la teoría de la relatividad general de Einstein.

Referencia:

GWTC-3: Compact Binary Coalescences Observed by LIGO and Virgo During the Second Part of the Third Observing Run: https://arxiv.org/abs/2111.03606v1

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