Las cirugías cardíacas constituyen uno de los grandes desafíos de la medicina, y a pesar de ser muy comunes en adultos, los más pequeños, en especial los bebés que nacen con defectos congénitos, también pueden necesitarlas. Pero, ¿cuántos podrían sobrevivir a dos durante sus primeros ocho meses de vida?

La American Heart Association ha publicado el caso de Molly, una niña que, recién nacida, tuvo que pasar a quirófano para recibir una solución provisional a una variedad de problemas congénitos. Meses después vio a los médicos nuevamente para un segundo procedimiento, y hoy a sus cuatro años de edad, se prepara para dos próximas cirugías para apostar por un futuro largo y saludable.

Múltiples defectos cardíacos congénitos

Al día siguiente de su nacimiento, Molly experimentó un descenso lento de sus niveles de oxígeno que progresó hasta convertir el sonido de su respiración en un respiro apenas perceptible.

Pronto sus padres, Janelle y Ryan, y su pequeño hermano, McCoy, tuvieron que dejarla con las enfermeras y médicos. Fue entonces cuando un cardiólogo les informó que Molly había nacido con un defecto cardíaco congénito denominado arco aórtico interrumpido. Una vía que transportaba sangre a su corazón no se había formado lo suficiente antes de su nacimiento como para cumplir cabalmente su función.

En aquel momento, el tratamiento especializado para su condición no podía administrarse en el hospital en que nació, por lo que tuvieron que trasladarla en avión a uno en Kansas City.

Allí la atendieron alrededor de 30 personas, pues los problemas en su corazón resultaron ser más numerosos y complejos de lo esperado. Molly no solo tenía arco aórtico interrumpido; también tenía un agujero en su corazón y estenosis aórtica, lo cual restringía el flujo sanguíneo hacia este.

Una cirugía cardíaca para una bebé recién nacida

Al ser tan pequeña, los médicos no podían aplicar el mismo tratamiento que para un niño mayor o un adulto, por lo que se decidieron por una solución temporal. Cuando cumplió su semana de vida, le colocaron un stent en el corazón con el cual podría crecer hasta ser apta para un procedimiento más complejo.

Durante cuatro semanas, la pequeña Molly permaneció en la unidad de cuidados intensivos pediátrica, luego de lo cual sus padres la llevaron a casa. Pero su estadía doméstica iba sujeta a varias condiciones; entre ellas, una aplicación para móviles que actualizarían sus padres para que el personal de salud la monitoreara desde el hospital.

“La monitoreamos cada detalle y tuvimos que registrar cada biberón, pañal, peso, niveles de oxígeno, color, etc., además de tomar videos”, dijo Janelle. Pasaron así varios meses hasta que llegó el momento de la solución permanente.

Molly superó dos cirugías cardíacas antes de su primer año de vida

Molly tenía ocho meses de esas cuando los cirujanos reconstruyeron y parchearon su arco aórtico, y además repararon el agujero que había en su corazón. La cirugía fue una de las más riesgos, según el médico que la trató, y la bebé estuvo cinco semanas en el hospital.

Molly y su hermano McCoy junto al logo de la American Heart Association.

Sin embargo, la bebé logró sobrevivir a ambas cirugías cardíacas a su corta edad. Hoy tiene 4 años y espera con paciencia otros dos procedimientos quirúrgicos a corazón abierto antes de terminar de crecer.

“La gente me pregunta si la próxima cirugía será más fácil”, dijo Ryan. “Tal vez sea médicamente, pero emocionalmente solo se pondrá más difícil para todos nosotros porque ahora puede hablar y es más su propia persona”. Mientras tanto, deberá continuar con cuidados extremos para evitar infecciones u otra condición que pueda comprometer su salud.

La familia Tittsworth participó recientemente en la Caminata del Corazón de la Asociación Estadounidense del Corazón de este año en Wichita. Su equipo fue el principal recaudador de fondos.

Referencia:

How an infant survived two heart operations within her first eight months of life. https://medicalxpress.com/news/2021-11-infant-survived-heart-months-life.html

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