Es posible que al menos una vez, durante una caminada por el parte o mientras veíamos por la ventana, hallamos observado a una o varias grajas enterrar trozos de pan en la Tierra. De acuerdo a lo comentado por David Stott, de Macclesfield, Cheshire, Reino Unido, para New Scientist, tal fue su caso.

Durante años, el hombre observó a las grajas llegar a una hora específica, tomar los restos de comida que tiraba el cafetín de su trabajo y enterrarlos en la tierra. ¿Lo curioso? Jamás los observó volver por su botín.

Él, al igual que nosotros, se preguntó entonces, ¿por qué las grajas buscan enterrar el pan en el suelo? Para responder dicha duda, tenemos otras explicaciones provistas a New Scientist.

¿Por qué las grajas tienden a enterrar el pan?

Para poder contestar esa pregunta, recopilamos las respuestas dadas por Andrew Taubman y Nicola Clayton. El primero, oriundo de Queens Park, Nueva Gales del Sur, Australia comentó que las grajas podrían enterrar el pan al tener comportamientos similares al de otros córvidos como los cuervos.

Taubman nos cuenta que los cuervos son conocidos por ablandar su comida (como trozos de pan) al arrojarla a pequeños charcos o pozos de agua. Gracias a ellos, luego es más fácil consumir el alimento que han recolectado. Por eso, desde su perspectiva, las grajas podrían enterrar el pan para ablandarlo también, pero con la humedad de la tierra.

Por su parte, Claytom de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido, se ha dedicado a dar una explicación más larga a su comportamiento. Una que podría ser el complemento perfecto para terminar de entender los motivos de estos animales.

Básicamente: las grajas entierran el pan porque son inteligentes

El bien sabido que los córvidos más conocidos (los cuervos) son portadores de una inteligencia por encima del promedio en el mundo de las aves. De hecho, se ha visto que incluso son capaces de planificar el futuro del mismo modo que lo hacen los chimpancés y los humanos.

Ahora, un detalle que solemos pasar por alto es que esa gran inteligencia no es propia solo de los cuervos. De hecho, otros córvidos como las grajas también la poseen. De allí que sus hábitos de enterrar el pan puedan ser una simple manifestación de su inteligencia y autocontrol.

En lugar de consumir sus alimentos en el momento, estas aves son capaces de almacenarlos en distintos lugares para volver por ellos cuando los necesiten. De esa forma, se aseguran de tener siempre comida disponible sin importar las condiciones del ambiente.

Escribir un comentario