La pandemia del COVID-19 obligó al mundo a detenerse a mantenerse resguardado durante meses en el 2020. Debido a eso, pudimos observar muchas de las consecuencias negativas que el encierro tuvo en nuestra salud física y mental. Ahora, un nuevo estudio nos revela algunos beneficios que la cuarentena aparentemente presentó para las adolescentes.

Para poder sustentar dichos clamores, se publicó una investigación en el Journal of Pediatric Psychology. Dentro de ella, se analizó el efecto que tuvo el aislamiento en la vida de las adolescentes y los efectos positivos que se pudieron derivar de él.

La salud mental de los adolescentes

Sabemos bien que incluso antes de la pandemia las nuevas generaciones de adolescentes estaban pasando por momentos difíciles. De acuerdo a Jennifer Silk, una de las autoras del estudio, cada vez se hacían mayores las tasas de ansiedad, depresión y tendencias suicidas entre los adolescentes. Adicionalmente, también se había notado que los números eran más altos entres las niñas y las adolescentes.

Con la pandemia, según explica la profesora de psicología en la Universidad de Pittsburgh, el colegio y las actividades extracurriculares que podrían presionar a las adolescentes tuvieron un paro natural. Por eso, los investigadores vieron ese como el momento perfecto para estudiar cómo evolucionaba la salud mental de las jóvenes cuando estaban expuestas a esas presiones.

La pandemia pudo tener sus beneficios para las jóvenes adolescentes

Para la investigación, se hizo un seguimiento constante durante 10 días entre marzo y abril de 2020. Allí, 93 jóvenes adolescentes colaboraron al informar sobre su estado anímico.

Al final, se observó que los niveles más altos de depresión o ansiedad se reportaban con frecuencia. Algo que se esperaba como una consecuencia natural del encierro y el aislamiento –un detalle que se potenciaba si tenían problemas con el aprendizaje en línea–.

Pero, por otra parte, no todo fue negativo. De hecho, también se observó que la cuarentena tuvo otros beneficios para las adolescentes. Por ejemplo, comenzaron a tener más tiempo de calidad con su familia. Algo que se desarrolló directamente con los días en los que se reportó un mejor estado anímico.

Además de lo anterior, se vio que las niñas dedicaron más tiempo a actividades o hobbies que las hacían felices. Unos para los que usualmente sus compromisos extracurriculares y escolares no suelen dejar tiempo.

Tres cuartas partes de las niñas tenían pasatiempos creativos y alrededor de dos tercios leían y escribían por diversión, algo que nunca vemos. (…) Estaban durmiendo nueve horas, algo inaudito”, acotó Silk.

Un vistazo más cercano, pero que aún no es generalizado

La investigación del Silk es la primera en desglosar día a día no solo el estado anímico de las adolescentes, sino las actividades que realizaban. Por eso, fue posible realmente comparar los efectos negativos de la cuarentena con los beneficios que algunos casos trajo para las adolescentes.

Ahora, no se puede decir que dichos resultados sean extrapolables para la población en general. De hecho, es muy poco probable ya que solo participaron jóvenes de clase media alta. Por lo que, antes de generalizar las observaciones sería necesario ver si las muchachas que debían ayudar a mantener a su familia o con el cuidado de los niños experimentaron los mismos beneficios.

Referencia:

Storm Clouds and Silver Linings: Day-to-Day Life in COVID-19 Lockdown and Emotional Health in Adolescent Girls: https://doi.org/10.1093/jpepsy/jsab107

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