Un particular encuentro se ha dado en las aguas del Galveston Island State Park de Texas. Gracias a él, se ha capturado una imagen enervante en la que se ve cómo los piojos acuáticos han invadido la boca de un pez de la zona.

En sí, el evento no es una sorpresa, ya que se sabe de varias especies de parásitos con ese modus operandi. Sin embargo, nunca antes se los había visto en esta especie particular de pez.

Además, aunque sepamos que es perfectamente común, eso no evita que las imágenes capturas nos pongan los pelos de punta. Algo que, considerando la cercanía del Halloween, parece ponernos en la sintonía correcta con las festividades.

Los piojos acuáticos se comen la lengua del pez para hacer espacio en su boca

Como ya mencionamos, la relación parasitaria entre los piojos acuáticos y un pez no algo exactamente nuevo. De hecho, se sabe que variadas especies de isópodos parasitarios usan ese método para poder sobrevivir y reproducirse.

En sus etapas de pida iniciales, todos los piojos acuáticos con machos. Ellos son tan pequeños que pueden ingresar al organismo del pez a través de sus ranuras branquiales. Luego de eso, varios de ellos podrán moverse por las cavidades de las branquias hasta llegar a la boca del pez.

Luego de eso, uno de los piojos acuáticos se convertirá en hembra y se adherirá como una sanguijuela al suelo de la boca del pez, justo donde está la lengua. Poco a poco, crecerá al alimentarse de los fluidos sanguíneos y los compuestos mucosos que se forman en la boca del animal.

Pez con piojos acuáticos.
Crédito: Galveston Island State Park

Al mismo tiempo, irá consumiendo parte de la lengua del pez hasta que ella se pudre y cae por su propia cuenta. Para ese momento, el piojo acuático tomará el lugar protagónico en la boca del pez, alcanzando un tamaña similar al que tenía su lengua antes.

Por su parte, los machos se quedarán en las branquias, alimentándose de la mucosa. Solo se dirigirán de nuevo a la boca cuando sea tiempo de aparearse con la hembra e iniciar el ciclo una vez más.

¿Cómo sobrevive el pez?

A pesar de lo tétrico que suena el proceso, investigaciones realizadas por la International Journal for Parasitology: Parasites and Wildlife muestran que el pez no sufre tanto a causa de los piojos acuáticos. De hecho, los isópodos terminan actuando casi como una lengua prostética, permitiendo que el pez se alimente con normalidad. Debido a eso, los peces que tienen estos parásitos en sus bocas pueden llegar a sobrevivir durante años sin verse realmente afectados.

¿Un nuevo tipo de parásito?

Así como algunas especies de polillas del trópico han evolucionado para poder alimentarse tipos específicos de orquídeas, los isópodos han hecho lo propio con los peces. Debido a eso, es común ver a un tipo de piojo acuático asociado a una especie particular de pez.

El Micropogonias undulatus, o corvina atlántica, nunca se había asociado con ningún tipo de isópodo. Pero la reciente captura en Texas muestra que los piojos de agua también pueden afectar a dicho pez. A través de una publicación de Facebook, se mostró la tétrica imagen de la criatura asomándose desde dentro de la boca de su anfitrión.

Por ahora, no se tiene información sobre qué tipo de piojo acuático ha atacado a la corvina atlántica. De acuerdo a lo que el pescador que atrapó al animal comentó para NPR, él nunca había visto a esos piojos en esa especie. Por lo que queda preguntarnos si el cambio se deberá a una nueva adaptación de la criatura o a un fenómeno que simplemente no habíamos registrado hasta ahora.

Referencia:

Global diversity of fish parasitic isopod crustaceans of the family Cymothoidae: https://doi.org/10.1016/j.ijppaw.2014.03.004

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