Haber vivido un evento traumático puede dejar a las personas con cicatrices emocionales de por vida. Para lidiar con ellas, lo primero que se necesita es un diagnóstico oportuno con el que delimitar los pasos a seguir y qué herramientas puede usar la persona para enfrentar su situación. Ahora, un reciente estudio ha notado una particular relación entre la menstruación y nuestra capacidad de diagnosticar el trastorno de estrés postraumático (TEPT).

La investigación que nos ha llevado a tal descubrimiento fue realizada por Jenna K. Rieder, O. Kleshchova y M. R. Weierich. En conjunto, publicaron sus hallazgos en la revista científica Psychological Trauma: Theory, Research, Practice, and Policy.

Sobre el trastorno de estrés postraumático y la menstruación

Como bien sabemos, el TEPT es un tipo de trastorno de ansiedad que se presenta luego de que una persona vive o presencia un evento traumático. Dichas situaciones pueden incluir desde desastres naturales y accidentes graves hasta actos de violencia y agresión física o sexual.

Entre los síntomas que usualmente se asocian con el trastorno tenemos elementos como los pensamientos intrusivos, los recuerdos vivos y las pesadillas o flashbacks. Asimismo, también hacen presencia conductas como los comportamientos de evitación y un paulatino entumecimiento emocional.

Ahora, se sospecha que las fluctuaciones hormonales que se producen en el cuerpo de las mujeres debido a la menstruación podrían influir en los síntomas de estrés postraumático. Por consiguiente, el ciclo menstrual podría convertirse en un factor a tomar en cuenta a la hora de diagnosticar el trastorno en mujeres.

La etapa del ciclo menstrual podría cambiar la forma en la que se manifiestan los síntomas del TEPT

Para poner a prueba su teoría, los investigadores trabajaron con un grupo de 40 mujeres voluntarias. Todas ellas habían sufrido o presenciado eventos traumáticos y accedieron a que se monitoreara tanto su estado de ánimo como su ciclo menstrual y fluctuaciones hormonales.

Rápidamente se notaron algunas correlaciones entre los niveles hormonales y la manifestación de los síntomas de TEPT. En particular, el estradiol (la hormona estrógeno biológicamente más potente en mujeres que no están embarazadas ni son menopáusicas) se mostró inversamente proporcional a los síntomas.

En otras palabras, cuando sus niveles estaban más bajos, acabando la menstruación e iniciando el ciclo de nuevo para la siguiente ovulación, los síntomas de estrés postraumático se mostraron con más fuerza. Consecuentemente, fueron más propensas a manifestar estados de ánimo bajos, a autoculparse inapropiadamente y a tener creencias negativas exageradas.

“Nuestros resultados sugieren que un nivel más bajo de estradiol podría hacer que las mujeres sean más propensas a estados afectivos negativos [estados de ánimo] y, por lo tanto, pensamientos o sentimientos negativos sobre eventos pasados, incluido el trauma pasado”, acotó la psicóloga, Rieder.

El ciclo menstrual podría cambiar la forma en la que diagnosticamos el estrés postraumático

De acuerdo a los investigadores, la nueva información podría ayudarnos a mejorar los procesos de diagnóstico del TEPT. Gracias a ellos, los médicos pueden saber en qué parte de la menstruación los síntomas de estrés postraumático estarían más altos.

Las partes del ciclo con niveles bajos de estradiol podrían ser la ventana de tiempo en la que las entrevistas serían más sensibles a cualquier síntoma actual de TEPT y cuando los síntomas informados podrían ser más graves”, explicaron Rieder y sus colegas.

En consecuencia, se podría aumentar la sensibilidad de las pruebas y ofrecer diagnósticos mucho más exactos y oportunos. Igualmente, ese conocimiento podría ayudar a planear de antemano mecanismos para hacer frente a los días en los que se sabe que el TEPT se manifestará con más fuerza.

Referencia:

Estradiol, stress reactivity, and daily affective experiences in trauma-exposed women: https://doi.apa.org/doi/10.1037/tra0001113

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