La naturaleza está llena de secretos que la humanidad aún no ha podido descifrar. Uno que ha llenado a los tiburones de mala fama esconde los motivos por los que pueden llegar a morder a los humanos.

En infinidad de películas y creaciones audiovisuales se los ha representado como depredadores voraces que ven a los humanos como su próximo platillo. Pero, la realidad que pinta el estudio publicado en Journal of the Royal Society Interface es otra muy distinta.

Los tiburones rara vez muerden a los humanos a propósito

En realidad, cuando miramos las estadísticas, la cantidad de ataques de tiburones a humanos es mucho menor de lo que esperaríamos de una “máquina asesina”. Eso hace que el ser mordido por un tiburón sea una experiencia extremadamente rara y poco común.

Pero… ¿cómo puede ser eso posible si los tiburones nos ven como presas? Sencillo, no lo es. La realidad es que los humanos nunca hemos estado dentro de la dieta predilecta de los tiburones, por los que sus motivos para morder a una persona son escasos.

De hecho, de acuerdo al estudio recién publicado, solo hay uno que puede explicar los esporádicos ataques: los tiburones estaban confundidos. En realidad, pudieron creer que éramos otra presa que sí era parte de su menú y nos han atacado por un simple error de identificación.

¿Confusión de identidad?

Los investigadores liderados por Laura Ryan se avocaron a probar esa realidad al realizar variados experimentos comparativos. En una piscina, con el uso de cámaras y diversos aparados especializados, lograron recrear el movimiento y visión de los tiburones bajo el agua.

Tiburón nadando con humanos.

Como en bien sabido, esos grandes depredadores del océano no tienen la mejor vista y suelen manejarse simplemente recociendo siluetas. Por ese motivo, al ver hacia arriba y ubicar a un nadador o a un surfista los especímenes jóvenes tienden a confundirse y a creer que han encontrado una foca o un león marino.

Claramente, en tierra firme no podría haber forma de confundirnos con ninguna de esas especies. Pero, en el agua, con bajas condiciones de visibilidad, mientras vamos nadando, nuestra silueta pasa a ser mucho más similar a la de esos animales –algo que también ocurre con los surfistas–.

De allí que se considere que no existen muchos motivos por los que muchos tiburones terminan por morder a los humanos. Pero los dos que intervienen, la corta edad y la mala visión, son suficientes para convencer al tiburón de actuar. Lo que termina haciendo que el gran pez se lleve una decepción y nosotros –muy probablemente– uno de los mayores sustos de nuestras vidas.

Podemos tomar el nuevo conocimiento como una ventaja

Para el caso actual, se estudiaron las condiciones de visión del Carcharodon carcharias, o tiburón blanco, ya que la mayoría de ataques y mordidas son realizados por esta especie. De hecho, ella y otras dos especies más son la triada de tiburones más peligrosa, mientras que el resto, aunque riesgoso como cualquier animal salvaje, no suele ser muy conocido por agredir a los humanos.

Gracias a investigaciones como las actuales, podemos entender los motivos por los que al menos una de esas especies decide morder a los humanos. Por eso, ahora tenemos la oportunidad de usar esa información a nuestro favor y así protegernos mejor cuando estemos en el agua.

Al comprender mejor por qué los tiburones muerden a las personas, podemos idear mejores tecnologías de mitigación que sean menos invasivas para los tiburones y otras especies marinas, a la vez que eficaces para los humanos”, dijo Ryan de la Universidad Macquarie en Australia.

Si bien nunca podremos eliminar la mordedura de tiburón no provocada, el trabajo contribuye a diseñar más enfoques visuales basados en la evidencia que pueden reducir el riesgo de que ocurra una mordedura de tiburón blanco”, completó Daryl McPhee, de la Universidad de Bond en Australia, quien también participó en el estudio.

Referencia:

A shark’s eye view: testing the ‘mistaken identity theory’ behind shark bites on humans: http://doi.org/10.1098/rsif.2021.0533

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