En la actualidad, no es extraño ver a las personas creer en “curas milagrosas” por encima de los consejos de expertos y profesionales de la salud. El fenómeno, que ha sido común en nuestra historia, es ahora particularmente notorio. Pero… ¿por qué la gente se deja envolver en esas creencias en primer lugar?

¿Por qué las personas creen en curas milagrosas?

Para poder contestar a esa pregunta, podemos apoyarnos en las diferentes perspectivas de profesionales recogidas por Gizmodo. De esa forma, notamos que no existe una explicación única.

De hecho, los motivos para creer en las curas milagrosas forman un vasto montón de aristas. Pero, entre ellas, las tres principales podrían ser las siguientes:

Es una necesidad psicológica

Para iniciar el listado, tenemos el testimonio de la profesora asociada de psicología en la Universidad de Ohio, Kimberly Rios. De acuerdo a su perspectiva, las personas suelen creer en curas milagrosas y otros elementos afines por una simple necesidad psicológica.

Como humanos, estados programados para huirle a la incertidumbre. Por ese motivo, podemos aferrarnos a cualquier explicación que nos ayude a dar estructura y significado a nuestro entorno.

De hecho, la investigación en psicología social demuestra que cuando los individuos se sienten inseguros sobre sí mismos o sobre otros aspectos importantes de sus vidas, posteriormente buscarán certeza en otros dominios, en este caso, quizás atribuyendo algo que no pueden explicar a ‘un milagro’”, continuó.

En consonancia con su opinión, también tenemos la del especialista en ciencias de la decisión Nika Kabiri. Actualmente, forma parte de la Universidad de Washington y ha estudiado cómo nuestras decisiones son moldeadas por fuerzas psicológicas y sociológicas.

Gracias a esa experiencia, nos asegura que los eventos que nos hacen sentir inseguros, ansiosos o fuera de control pueden llevarnos a creer en curas milagrosas. Todo debido a que buscamos una forma de “recuperar el control” de nuestro entorno.

(…) el cerebro humano está programado para la eficiencia, por lo que no va a pensar en la credibilidad de la explicación ni a examinar la evidencia. Tu tendencia natural será tomar un atajo mental, en el que asumes que si algo suena bien, en realidad debe estar bien, incluso cuando no lo es (esta es la ilusión de validez). Debido a que la certeza es lo que anhela, creerá en la cura porque la certeza es lo que ofrece”, completó Kabiri.

Para usarlo como un “pegamento social”

De acuerdo a Rio, existe también otro motivo común que lleva a las personas a creer en curas milagrosas. De forma resumida, nos encontramos con que los sistemas de creencias ayudan a crear pertenencia a determinados grupos y a que el individuo se sienta incluido.

El ser parte de quienes creen en las curas milagrosas podría ayudar a las personas a sentirse “parte de algo”. Un detalle que se hace vital para nosotros como humanos, ya que al ser criaturas gregarias siempre buscamos “pertenecer”.

Curiosamente, las creencias en las curas milagrosas a menudo se asocian con la membresía en ciertos grupos/organizaciones religiosas, lo que subraya la importancia de tales creencias para la cohesión / pertenencia social”, siguió Rio.

A eso, David Gorski, editor del Science-Based Medicine, añade que también se suelen hacer relaciones entre dichas creencias y los grupos políticos. Al final, nos encontramos con sectores determinados de la población que escuchan a varias figuras notorias (sean políticos o figuras religiosas) desestimar los tratamientos oficiales y, por lo tanto, promover las curas alternativas.

…Por miedo y desconfianza

Finalmente, Gorski, quien también es jefe de cirugía de senos y profesor asociado de cirugía y oncología en la Wayne State University también nos ofrece otra perspectiva. De acurdo a su experiencia, muchas personas pueden creer en curas milagrosas por miedo.

Creo que se reduce al miedo a la enfermedad, así como a la desconfianza en la profesión médica, con el pensamiento mágico salpicado por encima. En parte, también es el miedo al tratamiento legítimo, que en el caso de la quimioterapia, por ejemplo, no es irrazonable. No hay forma de endulzar la quimioterapia, no es agradable”, dijo.

Por su parte, el profesor asociado de historia en la Universidad de Kean, Brian Regal, también ha estado de acuerdo. Pero ha añadido también que otra parte de dicho miedo puede provenir de la desconfianza en las personas que son especialistas o expertos.

Las personas se encuentran con expertos que han estudiado un tema en particular profesionalmente durante años y años, que conocen el tema con gran detalle y piensan: esta persona me está mintiendo. Estas personas preferirían confiar en alguien menos informado, porque esta persona menos informada no está en deuda con una estructura de poder fantasiosa (o eso es lo que se piensa)”, comentó.

A dicho fenómeno se lo conoce como inversión de fuente de conocimiento y se ha vuelto cada vez más común en la situación de pandemia. Por lo que caemos en un círculo vicioso en el que creer en las curas milagrosas hace que las personas se aíslen en grupos que solo piensan lo mismo que ellos, que refuerzan su miedo y desconfianza y que, finalmente, ofrecen una explicación no verificada para su realidad.

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