A simple vista, los humanos y los animales no parecen tener en común más que el reino taxonómico al que pertenecen. Sin embargo, un nuevo estudio ha revelado algo que contradice totalmente esta creencia. Tras aplicar un test de personalidad usado para identificar psicópatas, los investigadores descubrieron el por qué de las diferencias de comportamiento entre los peces limpiadores.

El primer perfil de personalidad de un delincuente

Cuando el “Asesino de Whitechapel”, también conocido como “Jack, el destripador” cometía crímenes en Londres en 1888, el Dr. Thomas Bond hizo un gran aporte a la investigación que perduró hasta la actualidad.

En su esfuerzo por identificarlo, examinó a las víctimas en busca de pistas que los condujeran a la identidad del asesino. La brutalidad de los ataques lo llevó a concluir que el asesino era un hombre solitario con un fuerte carácter impulsivo. Esta fue la primera vez documentada que se había creado el perfil de un delincuente.

Para hacerlo, el Dr. Bond asumió que el comportamiento de un individuo es constante a lo largo del tiempo, lo que podría explicar por qué los delincuentes mantienen una forma de trabajo similar en casi todos sus delitos. En la actualidad, estas suposiciones no son tan bien aceptadas por los psicólogos. Sin embargo, las investigaciones policiales siguen rigiéndose por esta premisa para reducir sus listas de sospechosos.

Lista de verificación de psicopatía de Hare

Pero también existen otras herramientas, como la lista de verificación de psicopatía de Hare, que permite construir el perfil de personalidad de un sospechoso. Con base en ello, los investigadores evalúan la probabilidad de que una persona exhiba un comportamiento psicopático.

Este test también es bastante útil en criminología, pero su aplicación va más allá de ella. El mismo método se usa para identificar riesgos para la salud en ciertos individuos (de acuerdo a su personalidad y comportamiento), por ejemplo. También en la contratación de personal en una empresa, en el desarrollo de programas educativos e incluso en la creación de aplicaciones de citas.

Y aunque todos estos usos se limitan a humanos, los investigadores decidieron probarlo también en el mundo animal. En su nuevo trabajo, lo aplicaron para comprender un comportamiento variado entre los peces limpiadores de la especie Cyclopterus lumpus.

Los peces limpiadores ignoran a los salmones, pero algunos los cuidan

La situación es la siguiente. Como indica su nombre, los peces limpiadores eliminan y comen parásitos de la piel de otros peces. De hecho, se utilizan en la acuicultura para controlar los piojos marinos en la especie. Es por ello que, cada año, se liberan millones de peces limpiadores juveniles en las granjas de salmón.

Crédito: Jiel/Wikimedia Commons

Sin embargo, apenas el 20 por ciento de estos realmente se dedica a liberar al salmón de los piojos marinos. El 80 por ciento restante simplemente lo ignora, o termina compitiendo por la comida. El porqué es desconocido, pero conscientes del problema, los investigadores vieron una oportunidad de oro para probar los test de comportamiento psicópata en los peces.

Con base en la lista de Hare, diseñaron una serie de pruebas de comportamiento para construir perfiles de personalidad detallados para los peces limpiadores. Estos abarcaron aspectos como la variación en la actividad, la agresión, la ansiedad, la audacia y la sociabilidad, así como sus interacciones con los salmones.

Los perfiles de comportamiento humano funcionan también en ciertos peces

Así descubrieron por qué la mayoría de los peces limpiadores ignoraba por completo el salmón o tenía muy pocas interacciones con la especie. Al igual que en los humanos, la personalidad tenía peso.

Crédito: Benjamin Whittaker.

Los peces limpiadores con personalidad “audaz y no agresiva” pasaron largos períodos cumpliendo con su trabajo: inspeccionaron a los salmones de manera cooperativa. Gracias a ello, lograban eliminar los piojos marinos y reducir los parásitos de las granjas.

En cambio, los que tenía perfiles de personalidad “actividad y social” hacían lo contrario; hacían que los salmones huyeran. Los investigadores creen la huída se debe a enfrentamientos entre especies, y esto es totalmente contraproducente para las granjas.

Esto seguramente tendrá implicaciones para las granjas, que deberían empezar a ser más selectivas respecto a los peces limpiadores que liberan. Pero el hallazgo es en realidad mucho más significativo. La ciencia ha confirmado que la elaboración de los perfiles de personalidad usados en humanos también funcionan en los peces.

Referencia:

A test to diagnose psychopaths can help identify fish behaviours that could benefit aquaculture. https://www.inverse.com/science/psychology-of-fish

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