En el pasado, cuando los límites éticos no estaban tan claros en el mundo de la investigación científica y psicológica, se llevaron a cabo infinidad de estudios que jamás tomarían vuelo en el mundo moderno. Uno de los que más revuelo causó durante mediados del siglo XX fue el experimento en el que varios gemelos y unos trillizos fueron separados al nacer.

Cada uno de ellos fue a diferentes familias, sin tener idea de que no habían venido solos al mundo. Algo que tampoco sabían los padres de los hogares adoptivos. Cuando, por obra de la casualidad, los trillizos se encontraron, se reveló toda la verdad detrás del experimento que se había realizado en secreto hasta entonces.

Separados por la ciencia, unidos por la casualidad

Los trillizos Robert, David y Eddy fueron separados al nacer a inicios de la década de los sesenta. Los hermanos vinieron a este mundo en julio de 1961 e inmediatamente fueron dados en adopción a tres familias diferentes.

Cada uno se fue a un nuevo hogar sin saber que tenía dos hermanos idénticos viviendo relativamente cerca. Durante casi dos décadas, vivieron totalmente aislados unos de los otros, sin siquiera sospechar nada.

Robert, David y Eddy a los 19. Vía Getty Images.

Pero todo cambió cuando Robert Shafran, a sus 19 años, fue a la universidad y se topó con una situación muy particular. Allí a donde fuera, sus compañeros solían confundirlo con un tal Eddy Galland.

Cuando se encontraron, Eddy y Robert no tuvieron dudas, eran gemélos idénticos. Debido a tan particular encuentro que se dio en los ochentas, un periódico local publicó la historia con una foto del dúo. Esa misma mañana, David Kellman observó no a una, sino a dos personas exactamente iguales a él en las noticias.

Fue así como los trillizos separados al nacer volvieron a reunirse, pero aún no sabían nada del experimento. Para ese momento, el trío neoyorquino se sorprendió por la noticia y disfrutó de la compañía de sus recién descubiertos familiares.

Una vuelta a la niñez y un salto a la fama

Según se sabe, los trillizos comenzaron a disfrutar del tiempo juntos con lo que se describiría como una “alegría infantil”. Como había pasado su niñez separados, cada experiencia que completaban juntos se sentía única y ellos la aprovechaban como tal.

Pero, la sorpresa por su inesperado encuentro no se quedó solo entre los hermanos. De hecho, la situación los convirtió en unas mini celebridades de la época. En consecuencia, comenzaron a aparecer en programas de televisión, a dar entrevistas e incluso salieron en el film ‘Buscando a Susan desesperadamente’ de Madonna.

De hecho, con su nueva fama incluso decidieron abrir un nuevo restaurante juntos, aprovechando su notoriedad conjunta. Adicionalmente, así como el encuentro trajo nuevas buenas experiencias, también desenterró el experimento al que fueron sometidos los trillizos separados al nacer.

¿Por qué separaron al nacer a estos trillizos para un experimento?

La curiosidad sobre lo que llevó a la separación de los trillizos reveló que, en efecto, la situación estuvo lejos de ser un accidente. En realidad, los trillizos separados al nacer fueron parte de un experimento que involucró a otros cinco pares de gemelos cuyas identidades no se han revelado al público.

El estudio estuvo a cargo del afamado psiquiatra Peter Neubauer. Su meta era desarrollar un modelo de investigación que revelara si las actitudes de los humanos eran determinadas por la genética o el entorno.

Para eso, separaron a gemelos y trillizos, y los enviaron a familias de diferentes clases sociales. Así, esperaban descubrir qué cambios podrían darse en los individuos basados únicamente en variaciones ambientales.

Robert, David y Eddy. Crédito: NEON.

En su momento, contaron con la asistencia de la ya inexistente agencia de adopciones Louise Wise. Dicho proyecto era financiado por el Child Development Center que detuvo todo el proyecto en los ochenta, luego de que los trillizos se reencontraran.

En el 2008, Neubauer dejó este mundo sin darnos más respuestas sobre la investigación. De hecho, los resultados finales se han mantenido guardados bajo llave en los archivos de la Universidad de Yale. De acuerdo a las instrucciones dejadas por el difunto, no se podrán consultar hasta el 2065. Únicamente se han hecho excepciones para los trillizos y gemelos que formaron parte del estudio.

Controversia, confusión y consecuencias

Para los ochenta, cuando se reveló el experimento, los trillizos separados al nacer lo calificaron como “cruel”. Incluso, llegaron a compararlo con los experimentos realizados por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial.

Además, según reportó la BBC, Robert Shafran declaró además que “No puedes jugar con las vidas humanas” de esa forma. Los trillizos concordaron en que no pueden ver como humano lo hecho por los investigadores, ya que se les quitó la posibilidad de conocerse desde pequeños y su derecho a crecer y compartir juntos.

Poco más de una década de saber la verdad, uno de los trillizos, Eddy Galland, se quitó la vida. Incluso ahora no se saben los motivos que lo llevaron a tomar tal decisión, pero se ha debatido el impacto psicológico que tal experimento tuvo sobre todos los involucrados.

Como un recordatorio perenne de tal episodio de la historia, se han hecho dos documentales, según recapituló El Confidencial. El más antiguo es ‘The Twinning Reaction’ realizado por Lori Shinseki. Mientras tanto, el más nuevo y reconocido es ‘Three Identical Strangers’ de Tim Wardle.

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