Un equipo de arqueólogos ha encontrado con un apetitoso pero ya incomestible pastel que quedó carbonizado durante un ataque perpetuado durante la Segunda Guerra Mundial a la histórica ciudad de Lübeck, en Alemania.

No es la primera vez que se encuentra comida antigua en la región, que contiene una amplia variedad de reliquias arqueológicas. Sin embargo, este hallazgo en particular ha llamado la atención de los científicos y los medios por el excelente estado de conservación a pesar de haber sido horneado hace 79 años.

La represalia británica tras un bombardeo nazi

La Real Fuerza Aérea Británica bombardeó Lübeck durante la noche del 28 de marzo de 1942 y la madrugada del 29 de marzo a pesar de que no era un objetivo militar para entonces. El ataque tuvo lugar como represalia por el bombardeo que perpetuó Alemania contra Coventry, Inglaterra, en 1940.

Según Dirk Rieger, jefe del Departamento de Arqueología de la Autoridad de Protección de Monumentos Históricos de la Ciudad Hanseática de Lübeck, el pastel hallado data de este evento ocurrido durante la Segunda Guerra Mundial.

Un pastel carbonizado por las llamas de la Segunda Guerra Mundial, pero bien conservado

El pastel de avellanas y almendras se había desenvuelto poco antes de que las bombas cayeran en la ciudad. En ese momento, el edificio se derrumbó, y la obra de pastelería quedó en el sótano, enterrada entre los escombros.

Bien sabemos cuán delicados son los pasteles, por lo que lo lógico sería esperar que se dañara por completo después de semejante evento. Pero este no fue el caso; el pastel escapó de quedar aplastado, y gracias a las llamas que cubrieron la estructura en su totalidad, quedó carbonizado y “momificado” hasta el día en que lo encontraron.

Desde el instante en que las bombas incendiaron el lugar, el manjar dejó de ser comestible. Sin embargo, su apariencia sigue siendo la de un pastel. Por ejemplo, su forma, los detalles de decoración con azúcar glass, los rellenos de nueces e incluso los envoltorios de papel encerados permanecen casi intactos y reconocibles.

En busca de químicos incendiarios en el pastel

Científico limpiando pastel carbonizado que data de la Segunda Guerra Mundial.
Crédito: Alamy Live News

Conscientes de su alto valor histórico, los científicos lo llevaron al laboratorio de restauración de la ciudad, donde fue limpiado cuidadosamente con cepillos, picos y aspiradoras. Luego tomaron muestras para analizarlas y conocer más detalles que no necesariamente se limiten a los ingredientes con los que se preparó.

Y es que las bombas que la Real Fuerza Aérea Británica arrojó sobre la ciudad contenían químicos incendiarios como el fósforo. Ahora los arqueólogos quieren saber si aún hay rastros de estos elementos en los materiales para saber si reaccionarían con las sustancias químicas que se le aplicarán para su preservación.

Lübeck, un sitio medieval bien conservado

Lübeck es una ciudad antigua y muy importante en materia de arqueología. Fue fundada en 1143, y desde 1230 hasta 1535 fue la capital de una organización internacional de comerciantes conocida como Liga Hanseática.

Pero su historia es aún más fascinante porque también es uno de los sitios urbanos medievales mejor conservados en el norte de Europa, según la Organización de las Naciones Ubidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). De hecho, esta la incluyó en su Lista del Patrimonio Mundial en 1987.

“El subsuelo está hecho de arcilla, por lo que la preservación de la materia orgánica es impresionante”, explicó Rieger al hablar sobre ello. “Cavas como 7 metros y estás en el año 1100. Tenemos todas las características de la actividad urbana y mercantil a lo largo de ocho o nueve siglos, que es absolutamente única en la forma en que se ha conservado”.

Una ventana que muestra las injurias de la Segunda Guerra Mundial

Arqueólogas observando pastel carbonizado hallado en Lübeck.
Crédito: Alamy Live News

Hasta ahora, los arqueólogos han recuperado más de 4 millones de objetos que incluyen “desde pequeños zapatos para niños hasta barcos medievales enteros”. En este caso, tanto el pastel de la Segunda Guerra mundial como otros artefactos y restos debajo de los edificios que yacen en los sedimentos de Lübeck “están excepcionalmente bien conservados”.

Rieger también reflexiona respecto a lo que representa. El pastel carbonizado funciona como una “ventana a hace 80 años” que muestra una celebración familiar en la que nadie esperaba un final tan funesto. “Es una situación muy íntima que fue inmediatamente destruida por esta guerra” y la gente podrá presenciarlo una vez que se ponga en exhibición.

Referencia:

Lübeck archeology discovered cake as a contemporary witness of the air raid. https://www-luebeck-de.translate.goog/de/presse/pressemeldungen/view/136780

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