El 19 de octubre de cada año se celebra el Día Contra el Cáncer de Mama a fin de concienciar a la población mundial sobre la importancia de su prevención y detección temprana.

Existen muchos factores de riesgo vinculados a este tipo de cáncer, muchos de los cuales se pueden controlar con un estilo de vida saludable. Sin embargo, la prevención no es la única arma que tenemos; llevar controles adecuados a partir de cierta edad puede salvar tanto a hombres como a mujeres de un diagnóstico tardío y un pronóstico letal. Te explicamos por qué.

Factores de riesgo asociados al cáncer de mama

El sexo, la edad y la genética son los principales factores de riesgo para el desarrollo de cáncer de mama. Aunque los hombres también pueden padecerlo, cerca de la mitad de los casos corresponden a mujeres sin ningún factor de riesgo identificable a excepción de una edad superior a 40 años.

Pero también hay otros factores como la obesidad, el consumo excesivo de alcohol, la falta de actividad física, el tabaquismo y el historial de exposición a radiación que aumentan el riesgo. Controlarlos puede ayudar a prevenir el cáncer de mama.

En las mujeres, factores reproductivos asociados a una exposición prolongada a estrógenos endógenos son de especial cuidado. Estos incluyen la edad de la menarquía, la edad de inicio de los períodos menstruales y la edad a la que ocurrió el primer embarazo. También la terapia hormonal posterior a la menopausia.

De hecho, las hormonas exógenas también llevan una cuota de responsabilidad en el mayor riesgo de cáncer de mama. En este sentido, las mujeres que han tomado anticonceptivos orales son más vulnerables que quienes no los usan. También quienes se han sometido a terapias de sustitución hormonal y a hormonas después de la menopausia.

También se sabe que los antecedentes familiares de cáncer pueden duplicar y triplicar las probabilidades para una personas. Y en cuanto a genética, las mutaciones en los genes BRCA1, BRCA2 y p53 están vinculadas con un riesgo muy elevado de cáncer de mama. A pesar de ello, estas son extremadamente raras, por lo que son responsables de apenas poco casos de esta enfermedad.

¿Es posible prevenir el cáncer de mama?

Una vez conocidos los factores que hacen a las personas más propensas a desarrollar la enfermedad, podemos hablar de prevención. Porque sí, es posible prevenir el cáncer de mama controlando los factores de riesgo modificables ya mencionados.

Una buena forma de hacerlo es consumir habitualmente alimentos saludables, mantener el cuerpo activo y evitar bebidas alcohólicas. Asimismo, evitar el sobrepeso y la obesidad que, como bien ha demostrado la ciencia, están estrechamente relacionadas con la enfermedad.

La importancia del diagnóstico temprano

En los casos en los que el tumor ha empezado a desarrollarse, contar un diagnóstico temprano es fundamental para garantizar un buen pronóstico. Cuando el cáncer se detecta a tiempo, se pueden aplicar tratamientos y las posibilidades de curación son elevadas; pasa lo contrario cuando se detecta de forma tardía y cuando se ha propagado a otras zonas.

Por esta razón el control médico habitual es tan importante para prevenir el cáncer de mama. De igual forma, los especialistas en salud recuerdan a las personas la importancia de tocar la zona de las mamas y la axila; así hay más probabilidades de buscar atención y tratamiento a tiempo.

Para lograr que tanto mujeres como hombres adopten estas medidas preventivas es necesario crear conciencia. Es por ello que existe este día; sin embargo, aún se necesitan campañas de información y mejorar los sistemas de salud para ofrecer atención asequible y de calidad a las personas.

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