Un evento extraordinario ha ocurrido recientemente en un hogar norteamericano. Mientras Ruth Hamilton descansaba en su casa de Golden, Columbia Británica, en Canadá, un meteorito terminó posado junto a ella en su cama.

La mujer reportó haberse despertado con un enorme susto producido por el ruido que causó el meteorito cuando atravesó el techo de la morada. Luego de eso, en cuestión de segundos, la roca espacial acabó posada en la almohada, justo junto a la cabeza de la mujer.

El meteorito cayó en la cama, justo al lado de donde había estado la mujer

De acuerdo a lo dicho por la propia Hamilton a Victoria News el 8 de octubre de este año, todo se dio durante la noche del 3 de octubre. Para ese momento, la mujer oriunda de Canadá estaría descansando en su cama antes de que el meteorito irrumpiera por su techo y cayera casi junto a ella.

Según su relato, el fuerte ruido y los escombros que rápidamente le cayeron encima la hicieron moverse y levantarse de golpe. Tal solo segundos después, cuando la conmoción ya había pasado, la mujer encendió la luz y pudo observar la extraña piedra posaba en su almohada.

Al principio, todo fue una gran confusión

Debido a la confusión del momento, el primer pensamiento de Hamilton fue llamar al 911 para intentar averiguar qué había pasado. Al principio, la mujer oriunda de Canadá no imaginó que aquella roca en su cama fuera en realidad un meteorito.

De hecho, contactó con las autoridades para poder averiguar si habían ocurrido explosiones programadas en el sitio de una carretera en el cercano Cañón Kicking Horse. Sin embargo, luego de que se le confirmara que n o hab ía habido ninguna, las dudas en Hamilton se dispararon.

Pero, afortunadamente, además de la negativa, también se le dio un poco más de información sobre la situación. Según parece, aunque no eran los responsables, la empresa de construcción sí había visto una particular luz en el cielo que había explotado y provocado varias explosiones más pequeñas después. Gracias a eso, Hamilton pudo entender que aquello en la cabecera de su cama se trataba de un meteorito, según recalcó la Canadian Broadcasting Company (CBC).

Un evento poco común, pero no inédito

Contrario a lo que podríamos creer, los meteoritos impactan con la Tierra con mucha más frecuencia de lo que esperaríamos. El detalle está en que gran parte de ellos son tan pequeños que suelen desintegrarse por completo al chocar con nuestra atmósfera. Como consecuencia, no queda prueba alguna en la superficie de la Tierra de que las rocas espaciales hayan estado en ella.

El caso de Hamilton, aunque raro, no ha sido el único de pequeños fragmentos de meteoritos llegando a la Tierra y aterrizando particularmente cerca de una persona. En el 2019, Ann Hodges de Sylacauga, Alabama (en Estados Unidos) acabó con un hematoma en la cadera causado por un meteorito que entró por el techo de su casa, rebotó en una superficie y la impactó de costado.

¿Qué pasará ahora?

Ahora que la mujer de Canadá sabe lo que ha pasado, planea dar el meteorito de su cama a la ciencia. Específicamente, ha pesado en llevarlo al departamento de física y astronomía de la Western University en London, Ontario para que lo analicen. Por ahora, sabemos que su peso fue de alrededor de 1.3 kilogramos y que era del tamaño aproximado de un puño, según The New York Times.

En el futuro, cuando se hayan hecho todas las investigaciones necesarias, Hamilton espera tener de regreso el meteorito para poder conservarlo.

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