La forma en la que nuestra mente procesa nuestras memorias tiene un equilibrio complejo del que aún no conocemos todas las partes. Ahora, en un intento por descubrir un poco más sobre él, se ha hecho una investigación que ha revelado el rol de la serotonina para ayudarnos a recordar a las personas.

El estudio que nos ha mostrado tal perspectiva se publicó recientemente la revista Nature. Para su realización, trabajaron en equipo los investigadores Xiaoting Wu, Wade Morishita, Kevin T. Beier, Boris D. Heifets y Robert C. Malenka.

Gracias a los estudios de los neurocientíficos, hemos descubierto nuevos mecanismos vitales en nuestro proceso de memoria. Con ellos, en un futuro podríamos incluso tratar enfermedades neurodegenerativas y condiciones asociadas a ella.

La importancia de reconocer y recordar a las personas

En la actualidad, sabemos que nuestro cerebro ha evolucionado para ser altamente efectivo para reconocer rostros. Igualmente, con los años, hemos logrado revelar el tejido neuronal que hace eso posible.

Sin embargo, los investigadores del actual estudio querían ir un poco más allá. Específicamente, buscaban entender qué mecanismo nos permitía reconocer y recordar un nuevo rostro cuando nos lo encontrábamos. Para eso, trabajaron con un modelo experimental con ratones.

Al igual que nosotros, los ratones viven en grupos sociales y necesitan poder recordar rápidamente si otro animal es un miembro de la familia, un ex agresor, una pareja potencial, etc.”, comentó Wu, investigadora postdoctoral en el laboratorio de Malenka.

Debido a esas similitudes, encontrar los mecanismos neuronales de los ratones nos podría ayudar a dibujar un mapa de los nuestros. Afortunadamente, esa perspectiva dio frutos y, ahora, tenemos una idea más clara de cómo neurotransmisores como la serotonina nos ayudan a recordar a las personas que acabamos de conocer.

Este hallazgo es realmente emocionante porque representa la etapa más temprana de la memoria social: la capacidad de recordar nuevos individuos que luego pueden ser construidos por experiencias futuras”, continuó Wu.

La serotonina y nuestra capacidad de recordar a los demás

Por ahora, las investigaciones realizadas solo han dado resultados en modelos animales con roedores. Sin embargo, los resultados han sido lo suficientemente prometedores como para ameritar estudios más profundos y especializados en el futuro.

Identificamos neuronas que parecen decirle a un ratón que está interactuando con un nuevo animal con un olor diferente, una cara de aspecto diferente, una postura distinta, etc., y generan un nuevo rastro de memoria para ese individuo. (…) Al ajustar esa actividad neuronal hacia arriba y hacia abajo, pudimos cambiar qué tan bien los animales recordaban a este nuevo individuo más adelante”, explicó Malenka, quien es profesor de psiquiatría y ciencias del comportamiento en la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford.

Los variados experimentos del estudio demostraron que, cuando se activa un grupo de neuronas conocido como tabique medial, los ratones aprenden a reconocer y recordar a nuevos individuos de su especie. En general, ella se presenta durante un primer encuentro y mantiene los recuerdos por un promedio de 30 minutos.

Cerebro con serotonina que nos ayuda a recordar mejor a las personas.
Vía stock.adobe.com

Si se inhibe su actividad, los ratones no recordarán haberse encontrado antes, incluso aunque haya pasado poco tiempo. Por su parte, si se la potencia, entonces el recuerdo inicial se puede mantener hasta por más de 24 horas.

De acuerdo al estudio, el neurotransmisor que pone dichos mecanismos a funcionar es la serotonina. Por lo que, si se inhibe o aumenta su presencia, se puede cambiar la capacidad de los ratones de retener memorias.

Con ese hallazgo, queda claro el rol protagónico que tiene la serotonina para recordar a otros individuos, lo que también se podría aplicar en el caso de las personas. Claramente, esa parte aún no se ha estudiado. Pero, en el futuro, podría hacer la diferencia a la hora de tratar diversos trastornos de la memoria.

Un futuro prometedor

De acuerdo a los investigadores del laboratorio de Malenka, el uso de elementos como la serotonina y otros químicos neuromoduladores podrían ayudar a controlar factores de la cognición social en el cerebro. Como consecuencia, podrían utilizarse para tratar condiciones tan distintas como el autismo, la depresión y el trastorno de estrés postraumático, entre otros.

Referencia:

5-HT modulation of a medial septal circuit tunes social memory stability: https://doi.org/10.1038/s41586-021-03956-8

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