A todos nos gustaría recordar con más detalle los momentos en los que fuimos felices, pero la vida es tan irónica que nuestra memoria es mejor para las experiencias estresantes. Estudios previos habían explicado mecanismos cerebrales detrás de ello, pero ahora un nuevo trabajo de la Universidad Ruhr de Bochum arroja nueva información al respecto.

Los investigadores observaron la actividad cerebral de algunos voluntarios humanos mientras participaban en una entrevista de trabajo simuladas con elementos estresantes. Y al examinar las imágenes cerebrales tomadas después del experimento, descubrieron las partes del cerebro involucradas.

Test de Estrés Social de Trier

Desde hace mucho tiempo, la ciencia ha diferenciado nuestra forma de recordar las experiencias estresantes de las más neutrales. Años de estudio habían arrojado posibles explicaciones, pero los investigadores decidieron explorar con más profundidad este molesto fenómeno en un nuevo trabajo.

A diferencia de estudios de laboratorio previos, los último experimentos consistieron en registrar el rastro de memoria de un evento real. Para ello, usaron el llamado Test de Estrés Social de Trier, una prueba en la que los participantes hablan frente a un comité con personas neutrales que, intencionalmente, no emiten ningún comentario positivo. De este modo, se lograr generar estrés en los participantes.

La capacidad de recordar objetos de una experiencia estresante

Los investigadores expusieron a las personas a varios objetos cotidianos durante la entrevista estresante; también establecieron un grupo de control que se expuso a estos mismos, pero sin estrés de por medio.

Entonces los convocaron al día siguiente y les mostraron nuevamente los objetos a ambos grupos. Mientras tanto, se registraba su actividad cerebral en un escáner de imágenes por resonancia magnética a fin de observar lo que pasaba en su cerebro y su capacidad de recordar en el contexto de experiencias estresantes y neutrales.

Y, como nos ha pasado a muchos, los participantes sometidos a estrés fueron mejores al recordar los objetos que los miembros del grupo de control. En efecto, algo hay en estas experiencias que las hace quedar en nuestra mente con mayor nitidez, y las imágenes registradas lo revelaron.

Los rastros neuronales que explicarían la memoria sólida de experiencias estresantes

Su exploración se centró en la actividad de amígdala, una región del cerebro que interviene en el aprendizaje emocional. Entonces rastrearon la actividad neuronal relacionada con el recuerdo de los objetos a los que fueron expuestos durante la entrevista estresante y la compararon con la trayectoria neuronal observada en quienes no fueron sometidos a estrés.

Hombre de piel oscura con la mano en la cabeza por recordar experiencias estresantes.

Los investigadores notaron que los rastros de la memoria de los objetos que se habían utilizado durante la entrevista se parecían más entre sí que los de los objetos que no se habían utilizado como referencia. Sin embargo, en el grupo de control no se observó lo mismo.

Con base en ello, la conclusión fue que las representaciones cerebrales de los objetos relacionados con experiencias estresantes guardaban un vínculo. Es por ello que los recuerdos resultaban tan diferentes de otras experiencias. De forma más simple, solemos recordar experiencias estresantes por su parecido con el factor desencadenante de esta emoción.

Los hallazgos de este estudio desestiman la teoría inicial que plantea que los recuerdos más fuertes son consecuencia de representaciones muy diferentes en nuestra memoria. En su lugar, sugieren que el mecanismo que refuerza los recuerdos emocionales es de naturaleza neuronal, y puede ser impulsado por un vínculo con el desencadenante del estrés.

Referencias:

Why do we remember stressful experiences better? https://medicalxpress.com/news/2021-10-stressful.html

The memory trace of a stressful episode. https://www.cell.com/current-biology/fulltext/S0960-9822(21)01284-7

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