Aunque los cambios de estación son fenomenales, las condiciones particulares de cada una de ellas pueden exacerbar ciertos problemas de salud en los humanos. Por ejemplo, durante el verano, el calor puede causar deshidratación y quemaduras solares; durante la primavera, las alergias suelen hacerse más comunes; durante el invierno, los resfriados son prácticamente una regla; y durante el otoño, ocurre un fenómeno llamado ojos secos.

Recientemente, el doctor Enrique Artiaga Elordi, oftalmólogo del grupo Oftalvist, proporcionó algunos datos importantes sobre esta afección que, si bien puede ocurrir en cualquier época del año, parece ser más prevalente durante el otoño. Te explicamos de qué se trata.

¿Qué son los ojos secos?

Ojo de una mujer cuyo iris se muestra amarillo y verde claro.

El ojo seco es una enfermedad que ocurre por alteraciones en la producción natural de lágrimas, ya sea que se segregue muy poca cantidad o porque la calidad de su composición no sea la adecuada.

Cuando esto pasa, las condiciones ambientales, como los cambios de temperatura, viento, la exposición a determinados alérgenos, entre otros, pueden acentuarla aún más. Es por ello que es particularmente común durante el otoño.

Causas del ojo seco

El ojo seco es una patología multifactorial, lo que quiere decir que tiene muchas posibles causas. Por ejemplo, la edad, los cambios hormonales (especialmente en las mujeres), el trabajo frente a la pantalla durante mucho tiempo, el uso prolongado de lentes de contacto y algunas cirugías oculares pueden ocasionarlo.

Pero también algunas condiciones autoinmunes, reumatológicas, e incluso el uso de ciertos medicamentos como los antihiperetensivos, antialérgicos, ansiolíticos están asociados a los ojos secos. Y, claro está, la exposición a ciertas condiciones ambientales, como las del otoño, puede ocasionar los síntomas que describimos a continuación.

Síntomas del ojo seco

Mujer tocando sus párpados cerrados por tener ojos secos.

El principal síntoma del ojo seco es evidente, pero el experto afirma que puede ir acompañado de una “gran variedad”. Entre ellos, el escozor, la quemazón, la sensación de arenilla o de tener un cuerpo extraño dentro del ojo, y en algunos casos, dolor. Los ojos también pueden sentirse pesados y también puede haber una disminución de la agudeza visual en consecuencia.

“Es frecuente que la gravedad de los síntomas que nos refiere el paciente no tenga un reflejo proporcionado con los síntomas que encuentra el oftalmólogo en la exploración y esto es algo que el profesional debe tener en cuenta”, dice. Por ello, antes de proceder con un tratamiento, se recomienda la exploración de parte de un profesional que juzgue la condición con mayor detalle.

¿Existe una cura definitiva para el ojo seco?

Mujer sosteniendo un frasco pequeño que podría contener gotas para los ojos secos.

Según el doctor Artiaga, el ojo seco se puede considerar una enfermedad crónica, razón por la cual es poco probable que las personas puedan solucionarla en su totalidad. A pesar de ello, existen tratamientos que pueden mejorar sustancialmente los síntomas y, por ende, la calidad de vida del paciente.

Sin embargo, existen tratamientos que pueden ayudar a sobrellevarlo y mantenerlo controlado. El más inmediato lo constituyen las lágrimas artificiales o lubricantes oculares; sin embargo, el experto recuerda que el uso de un producto u otro dependerá de la gravedad del caso y de sus causas. Por ello es tan importante acudir primero con un profesional oculista.

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