En el mundo, ya hay más de 219 millones de personas que se han contagiado con el coronavirus. Por lo que se ve, los números seguirán aumentando mientras no se pueda poner un freno a la pandemia. Afortunadamente, según parece, la efectividad de las vacunas parece ser mayor en las personas que tuvieron una primera infección por COVID-19.

Como consecuencia, el riesgo de que se dé un segundo contagio por las nuevas mutaciones del virus es menor. Un detalle que a la larga ayudará a generar un “cerco” alrededor del SARS-CoV-2 para evitar que siga saltando descontroladamente entre la población.

La efectividad de las vacunas contra el COVID-19

En la actualidad, a pesar de relativo poco tiempo que ha durado la pandemia, el mercado está lleno con diversas opciones de vacunas contra el virus. Adicionalmente, existen también otras iniciativas que se encuentran en fase de prueba, para traer pronto incluso más variedad a la oferta.

Debido a tal diversidad en los tipos de vacunas contra el COVID-19, la efectividad de cada una de ellas puede variar levemente. En general, la mayoría de ellas puede ofrecer un porcentaje de eficiencia mayor a 80% y, su promedio durante los primeros seis meses puede ser incluso mayor en las personas que primero tuvieron una infección natural de coronavirus.

Haber tenido una infección previa aumentó la protección posterior de la vacuna

Como ya mencionamos, actualmente el mercado está lleno con distintas variantes de vacunas contra el COVID-19 con diferentes niveles de efectividad. Para este caso, lo revelado en una publicación del Zoe Covid Symptom Study se enfocó específicamente en la reacción de dos vacunas en el organismo de personas que superaron el contagio natural del virus.

Dosis de vacuna contra el COVID-19.
Crédito: Spencer D’Avis. Vía Wikimedia Commons.

El primero de los casos evaluados fue el de Pfizer y BioNTech. Inicialmente, su vacuna puede ofrecer una efectividad base de entre el 80% y el 90%. Ahora, si las personas sobrevivieron a un contagio por COVID-19, entonces el porcentaje de eficiencia se dispara hasta 94%. Algo que se mantiene, por lo menos, durante los primeros seis meses después de haber recibido la vacuna.

Por otra parte, el segundo caso, que evaluó a la vacuna de AstraZeneca y de la Universidad de Oxford mostró tendencias similares. Según el escrito, la vacunación con dos dosis de la vacuna puede ofrecer una efectividad por encima del 71%. Dicho porcentaje sube hasta 90% en los casos de pacientes que primero se contagiaron con el virus natural y sobrevivieron a él.

Los sobrevivientes del COVID-19 están un poco más protegidos, reciban o no la vacuna

Por lo que se ha visto, el ser sobreviviente del coronavirus otorga a las personas una inmunidad natural con al menos un 65% de eficiencia. Asimismo, se ha observado que dicho porcentaje de protección puede mantenerse por largos periodos de tiempo que pueden incluso superar los 450 días después de la infección.

Esta es una noticia realmente positiva para los niveles generales de inmunidad en el Reino Unido y significa que un gran número de personas tendrá una protección eficaz y duradera contra el covid-19”, comentó Tim Spector, científico principal de la aplicación Zoe y miembro del King’s College London.

Sin embargo, aunque la inmunidad natural sea más duradera, es claro que no ofrece una cobertura tan completa como la de las vacunas. De allí que, para aprovechar al máximo la efectividad de las vacunas contra el COVID-19 y la protección natural que genera el cuerpo, lo más conveniente es procurar recibir las dosis inmunizantes apenas sea posible.

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