Tomar un baño caliente luego de un día largo es uno de los pequeños placeres de la vida. Eso debido a que entrar a la ducha puede ayudarnos a bajar el estrés acumulado y a relajar el cuerpo. Pero… ¿cómo? Todo se debe a los beneficios que el calor y el vapor de las duchas pueden ofrecer al organismo.

¿Por qué las duchas con vapor son buenas para nuestro cuerpo?

Sabemos bien que las duchas son buenas para nuestra salud de forma general. Asimismo, hemos visto los diferentes beneficios que un baño frío puede tener en nuestro cuerpo. Entonces, ahora vale la pena profundizar un poco en los efectos positivos que el vapor de agua caliente puede tener en nosotros.

Ayudan a relajar los músculos

Uno de los primeros puntos a favor de las duchas con vapor es el efecto que tiene en nuestra musculatura. Por lo general, tal como explicó el dermatólogo Anthony Rossi para The Dollar Shave Club, el calor ayuda a temperar los músculos y hacerlos más flexibles.

DuchaVía stock.adobe.com

Como consecuencia, nuestro cuerpo se relaja y la tensión que podríamos haber cargado en él tiende a disiparse. Todo debido a que el calor ensancha los vasos sanguíneos y mejora la circulación. En consecuencia, el ácido láctico –causante de la sensación de agotamiento en los músculos– es removido más rápido.

Disminuye la sensación de dolor y congestionamiento

Además de lo anterior, el uso de agua caliente también puede ayudar a estimular ciertas terminaciones nerviosas. De ese modo, las duchas con vapor pueden favorecer el bloqueo de las señales de dolor, disminuyendo la intensidad de su señal.

Por si fuera poco, el vapor caliente también es una ayuda notoria para descongestionar el sistema respiratorio. Por lo que, al salir de la ducha, no solo podríamos sentirnos más descansados, sino que también llegaremos a respirar mejor.

Mejora nuestro estado de ánimo

Crédito: PeopleImages. Vía Getty Images.

Las duchas de vapor no solo ofrecen beneficios físicos para el organismo, sino también psicológicos. De acuerdo a un estudio reseñado por The Guardian, los baños calientes pueden incluso ayudar a disminuir los síntomas de depresión y soledad.

Según parece, eso podría deberse a que el agua caliente activa el sistema nervioso parasimpático, lo que causa que el ritmo cardiaco se ralentice, que los músculos del esfínter se relajen y que la actividad intestinal aumente. En consecuencia, tal como aclara el experto en sueño Terry Cralle, eso se traduce en una mejor calidad de sueño. Algo que sin duda impactará de forma positiva en nuestro ánimo y salud.

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