La música es una parte vital de nuestras vidas y lo ha sido desde el inicio de nuestra historia. Por ese motivo, no es extraño que los científicos hayan optado por crear “canciones de proteínas” para ayudar a popularizar el conocimiento sobre ellas.

Sin embargo, por sí solas, las canciones creadas con la guía de los animoácidos no solían ser las más melódicas. Ahora, una investigación publicada en la revista científica Heliyon podría cambiar esa realidad.

¿Qué son las canciones de proteínas?

Básicamente, las canciones de proteínas son melodías únicas originadas por la asociación de sus características con elementos musicales. Para eso, se utiliza un algoritmo que crea un “plano de sonido” basado en detalles sobre las proteínas como su tamaño, longitud y tipo, entre otros.

Por otro lado, a dichas características se asignaban diferentes elementos como tonos y duraciones. Sin embargo, los resultados no eran los más agradables para los oídos. Ahora, los investigadores Nicole WanNi Tay, Fanxi Liu, Chaoxin Wang, Hui Zhang, Peng Zhang y Yu Zong Chen podrían haber cambiado eso al sumar a la música clásica a la ecuación.

El problema… y la posible solución

La música de proteínas existente se ha diseñado principalmente mediante la asignación simple de ciertos patrones de aminoácidos a características musicales fundamentales como los tonos y la duración de las notas, pero no se asignan bien a características musicales más complejas como el ritmo y la armonía”, dijo Zong Chen.

El autor principal del artículo, quien también es profesor del Departamento de Farmacia de la Universidad Nacional de Singapur, básicamente comentó que por sí solo el algoritmo no podía dar a las canciones de proteínas la musicalidad que requerirían para ser agradables.

Con eso en mente, se pensó en la posibilidad de utilizar los ritmos y armonías de géneros musicales existentes.

Al enfocarnos en un estilo musical, podemos guiar mapeos más complejos de combinaciones de patrones de aminoácidos con varias características musicales”.

Sobre la música clásica y las “canciones de proteínas”

Entre los diferentes géneros musicales que pudieron escoger, los autores se decantaron por la música clásica. Específicamente, utilizaron cuatro piezas de un estilo conocido como Fantaisie-Impromptu, entre los que se encontraron obras de renombre como Wanderer Fantasy de Franz Schubert y Fantaisie-Impromptu de Frédéric Chopin.

Partitura con música.

El estilo de composición libre, inesperado y emocional de dicho género, desde la perspectiva de los autores, iba de la mano con las melodías que se podían generar a través de los aminoácidos. Como consecuencia, se convirtieron en una pareja perfecta a los ojos de los investigadores.

Gracias al nuevo maridaje de las canciones de proteínas con la música clásica de mediados del siglo XIX, se pudieron obtener resultados como el siguiente. A través del enlace, se puede escuchar una de las nuevas melodías que surgieron como resultado de dicha unión en el caso de la proteína receptora de oxitocina.

Referencia:

Protein Music of Enhanced Musicality by Music Style Guided Exploration of Diverse Amino Acid Properties: DOI: 10.1016/j.heliyon.2021.e07933

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