Las ‘piedras zen’ son un fenómeno que, por décadas, ha recibido más de una explicación que intenta justificar su existencia. Sin embargo, hasta la fecha, ninguna de las hipótesis realmente cubría por completo la génesis de las particulares formaciones y, claramente, tampoco habían sido científicamente comprobadas.

Ahora, gracias a un reciente estudio realizado por el French National Centre for Scientific Research (CNRS), eso ha cambiado. De acuerdo a la publicación realizada por el CNRS, de Francia, los investigadores Nicolas Taberlet y Nicolas Plihon fueron los responsables detrás del reciente descubrimiento.

Piedra Zen real.
Crédito: Olga Zima.

Finalmente, el estudio realizado por los físicos se publicó en la revista científica PNAS. Gracias a ella, ahora tenemos un conocimiento más profundo de un fenómeno natural que, hasta ahora, no sabíamos explicar.

¿Qué son exactamente las ‘piedras zen’?

Las piedras zen son fascinantes estructuras naturales que consisten en una piedra colocada sobre un delgado pedestal de hielo, cuyo origen ha sido mal entendido durante mucho tiempo”, resumieron los investigadores.

Debido al particular equilibrio que crean entre la pequeña base de hielo y la roca sostenida por ella, las ‘piedras zen’ no solo eran un fenómeno sin explicación, sino una visión digna de volverse viral en las redes. De allí que muchas fotos de ellos hayan circulado con la web, despertando la curiosidad del público y aumentando las especulaciones sobre su posible formación.

Hasta el momento, la hipótesis más popular proponía que las pequeñas columnas bajo las rocas se formaban por la erosión del viento (eólica). Sin embargo, eso no podía explicar del todo la forma irregular de la columna helada. Por lo que, Taberlet y Plihon observaron las formaciones del lago Baikal en Siberia y llegaron a otras conclusiones.

La explicación detrás del fenómeno

Piedra Zen artificial.
Crédito: Nicolas Taberlet y Nicolas Plihon. Vía CNRS.

Para poder encontrar la explicación detrás de la formación de las ‘piedras zen’, los físicos tuvieron que desarrollar su propio modelo en laboratorio. Gracias a él, determinaron que lo que ocasionaba la particular estructura del hielo no era la erosión del viento, sino la actividad de la radiación infrarroja.

En el experimento, se vio que cuando no había nada entre la capa de hielo y la radiación, el proceso de sublimación (paso de sólido a gaseoso, sin llegar nunca a ser líquido) era uniforme. Por otro lado, cuando se añadía a la mezcla una capa de aluminio –que actuaba como el doble de las piedras en la naturaleza– entonces la icónica columna de hielo hacía presencia.

Eso debido a que el objeto actuaba como un “paraguas” que protege a parte del hielo de la radiación. Es decir que, la explicación detrás de la existencia de las ‘piedras zen’ se relaciona con la forma en la que ellas cambian el proceso de sublimación del hielo, tal como se observa en el siguiente video.

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