Los avances que ha dado la tecnología en las últimas décadas cada vez nos ayudan a dar mayor forma a nuestro futuro. Pero, adicionalmente, también nos permiten entender mejor nuestro pasado. Tal es el caso de la reconstrucción digital que recientemente se ha hecho del rostro de tres momias egipcias.

A partir de los datos de ADN que se conservaron por milenios, la ciencia actual es capaz de reproducir una imagen de lo que pudieron ser los rostros de nuestros antepasados. Hasta la fecha, una proeza como esa no se había logrado, al menos no con el nivel de detalle que actualmente se plantea.

El ADN de la historia

Para poder conseguir y tal hazaña, las reconstrucciones faciales en 3D dependen de datos genéticos. Con eso en mente, el equipo de Parabon Nanolabs no perdió tiempo y buscó la información del ADN de varias momias encontradas en la antigua ciudad egipcia Abusir el-Meleq.

Ubicada en una llanura aluvial al sur de El Cairo, dio resguardo a los cuerpos de momias que fueron enterradas entre 1380 a. C. y 425 d.C. Los datos de ADN de tales individuos fueron recopilados por científicos del Max Planck para la Ciencia de la Historia Humana en Tübingen, Alemania, durante el 2021.

Ahora, durante el 2021, esa información se ha utilizado para realizar la reconstrucción de los rostros de las antiguas momias egipcias. Gracias a eso, finalmente podemos poner un rostro a nuestros icónicos antepasados cuya huella ha sobrevivido en este mundo por más de 2 mil años.

La primera reconstrucción facial de rostros tan antiguos

Resultado de la reconstrucción facial digital de las momias egipcias.
Crédito: Parabon Nanolabs.

Una vez se realizó una secuenciación exitosa del genoma en el 2017, lo único que se necesitaba era una forma de interpretar la información recolectada. Para la compañía de tecnología de ADN, la respuesta estuvo entonces en un proceso conocido como fenotipado de ADN forense.

El fenotipo es la sección del ADN que determina las características físicas que nos compondrán. Por ende, al entender su secuenciación, también podemos entender por qué nos vemos de una forma o de otra.

Sabiendo eso, los investigadores de Parabon enfocaron sus esfuerzos en desentrañar el fenotipo de las antiguas momias egipcias. De esa forma, fue posible reconstruir sus rostros utilizando la información única almacenada en el ADN de cada una de ellas.

La gran revelación de los rostros se dio el 15 de septiembre de este año. Todo desde el 32º Simposio Internacional sobre Identificación Humana en Orlando, Florida.

Proceso de reconstrucción digital de los rostros.
Crédito: Parabon Nanolabs.

Como si fuera poco, luego de reproducir los rostros como un todo, también se realizó un mapa de calor adicional. De esa manera, se señalaron las partes que diferencian los rostros de cada individuo que, en un vistazo rápido, podrían pasar desapercibidas.

Esta es la primera vez que se realiza un fenotipado completo del ADN en el ADN humano de esta edad”.

Comunicado oficial de Parabon Nanolabs.

Sobre el fenotipado de ADN

Uno de los problemas que había limitado la reproducción de los rostros de momias egipcias y demás había sido la “gfragilidad” del ADN. En general, con el paso del tiempo nuestro genoma se degrada significativamente y se mezcla con el de las bacterias.

En consecuencia, al final, aunque se tenga una gran muestra de ADN, pueden que la mayoría de ella realmente no sea humano. Debido a eso, no es posible construir un modelo fiable del pasado cuando las piezas del rompecabezas están incompletas.

El método de fenotipado actual usado por Parabon, llamado Instantánea, supera ese problema al enfocarse en un elemento muy específico del fenoma, los polimorfismos de nucleótido único (SNP). De forma general, los SNP están altamente relacionados con las características físicas de los individuos, lo que los hace un punto de partida ideal para una reconstrucción.

Ahora, cuando uno de ellos falta o está incompleto, los investigadores pueden observar SNPs similares o cercanos, de forma que puedan “llenar los espacios” y así obtener un listado de características físicas con las que poder realizar las reconstrucciones digitales en 3D.

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