El reciente descubrimiento de un nuevo esqueleto fosilizado nos revela más sobre el pasado de las aves rapaces en el sur del continente australiano. En específico, nos ha permitido aprender mucho más sobre una particular águila antigua que reinó en la cima de la cadena alimenticia de la Australia oligocénica.

La investigación que soporta tal descubrimiento se publicó recientemente en Historical Biology. Para poder llevarla a cabo, se contó con la participación de los investigadores Ellen K. Mather, Michael S. Y. Lee, Aaron B. Camens y Trevor H. Worthy.

Según sus observaciones, el águila de 25 millones de años es una de las más antiguas en su tipo registradas dentro del territorio australiano. Con ella, se presenta un nuevo capítulo de la larga historia evolutiva que las aves rapaces vivieron en Australia.

Un valioso descubrimiento

Todo el gran movimiento inició cuando se detectaron los restos de un nuevo tipo de águila antigua que vivió en el sur de Australia. Según los cálculos, el espécimen debía tener al menos 25 millones de años y ser la gobernante de los bosques que abundaban en el territorio durante el Oligoceno tardío.

El descubrimiento se dio gracias a los paleontólogos de la Universidad de Flinders. Ahora, se ha denominado a la nueva especie Archaehierax sylvestris y ha pasado a ser uno de los ejemplares de especies con forma de águila más antiguos del mundo.

Sobre la gran águila antigua que reinó sobre Australia

A pesar de que se ha visto que la envergadura de sus alas no era la más larga –sobre todo en comparación con su tamaño– el tamaño de sus patas y garras eran más que suficiente para compensarlo. Siendo eso de gran valor en un ambiente boscoso como el del oligoceno, donde la velocidad de vuelo no era tan importante como la maniobrabilidad.

Crédito: Jacob Blokland.

Sus garras de más de 15 cm le debieron permitir al águila atrapar y sostener presas hasta del tamaño de un perro pequeño. Justamente, en esa época, los mamíferos más grandes que rondaban la superficie estaban en ese rango. En consecuencia el ave rapaz se posicionaba como un depredador principal tanto para los animales terrestres como para otras aves de la zona.

Un evento único y de gran utilidad

Con las águilas en la cima de la cadena alimentaria, siempre sus números son pocos, por lo que rara vez se conservan como fósiles”, dijo profesor Worthy.

Por un lado, los huesos de ave, al ser huecos, rara vez sobreviven el paso del tiempo y es difícil que lleguen a fosilizarse. Por el otro, en caso de que lo hagan, solo suelen sobrevivir pequeños fragmentos del cuerpo, en lugar de un esqueleto completo.

Ahora, el caso con los fósiles del águila antigua encontrada en Australia ha sido totalmente diferente. Según parece, se pudo desenterrar un esqueleto casi completo, con unas 63 piezas conformando su totalidad.

Gracias a eso, ahora contamos con uno de los fósiles de antiguas aves rapaces más completos de la historia. Dicha hazaña implica que contamos con una nueva forma de estudiar el pasado del territorio australiano, cómo era el ambiente en el que vivió el águila y de qué forma ha cambiado y evolucionado hasta a la fecha.

Lo que podemos aprender sobre la antigua águila que reinó Australia

A pesar de sus grandes garras y movilidad, los datos parecen indicar que la Archaehierax no estaba hecha para realizar largas persecuciones. Por ese motivo, y recordando que solía desenvolverse en un ambiente arborícola, se sospecha que la especie pudo haber dependido de la cacería por emboscadas. Entre algunas de sus víctimas usuales pudieron estar las zarigüeyas, koalas y demás mamíferos o aves que hicieran vida en los árboles.

Además de lo anterior, también se observó que la antigua águila de Australia parece ser única en su tipo en lo que a géneros y familias respecta. Por ese motivo, los investigadores han llegado a considerar que ella pudo haber pertenecido a una nueva rama que no había sido identificada hasta ahora. Por lo cual es muy posible que en la actualidad no exista una especie de águilas que tenga al Archaehierax como antepasado directo.

Referencia:

An exceptional partial skeleton of a new basal raptor (Aves: Accipitridae) from the late Oligocene Namba Formation, South Australia: DOI:10.1080/08912963.2021.1966777

Escribir un comentario