Los estudios sobre el comportamiento animal son una constante para el mundo de la ciencia y la biología. En general, la información que podemos obtener de ellos nos podría ayudar no solo a comprenderlos mejor, sino a distinguir el papel que tienen como parte de un ecosistema. Uno de los más recientes estudios en la materia se ha enfocado en los murciélagos vampiro y cómo su tendencia para “hacer amigos” podría ayudarlos a sobrevivir.

Detrás de dicha observación estuvieron los investigadores Simon P. Ripperger y Gerald G. Carter. En conjunto, realizaron una reciente publicación en la revista científica PLOS Biology donde explicaban sus nuevas observaciones sobre el comportamiento de esta especie de murciélagos chupadores de sangre.

La vida social de los murciélagos

Para poder estudiar las interacciones sociales entre murciélagos vampiros que se mantuvieron en cautiverio y aquellos que crecieron en la naturaleza, el equipo de científicos siguió durante dos semanas es movimiento de 50 hembras que tenían colocadas unas mochilas con pequeñas computadoras que permitían hacerles seguimiento.

En total, se obtuvieron datos de por lo menos 400 mil reuniones que ocurrieron por la noche, durante sus periodos de alimentación. Al compararlas con los datos sobre las relaciones de los murciélagos vampiro en cautiverio, fue posible observar que ellos daban preferencia a pasar tiempo con sus “amigos”.

Murciélagos amigos en un árbol.
Vía freeimageslive.co.uk

En el día, tanto los murciélagos de cautiverio como los salvajes compartían un árbol hueco en Panamá. Pero, por la noche, la diferencia entre aquellas criaturas que tenían amistades y las que no las tenían, eran notorias.

Los murciélagos vampiro pueden “hacer amigos” y coordinar salidas con ellos

Según observaron los investigadores, los murciélagos vampiro que tenían amigos solían pasar más tiempo con ellos en el día y buscarlos para comer juntos en la noche. Así, durante su tiempo en el árbol, tenderían a compartir espacios y a interactuar.

Cuando caía la noche, todos los murciélagos salían en busca de comida independientemente, pero no todos terminaban la noche solos. Por ejemplo, algunos que lograban posarse sobre una vaca para lamer la sangre que sus heridas terminarían compartiendo el espacio con los murciélagos que consideraban sus “amigos”.

Por ahora, no está totalmente claro cómo los grupos de amigos se encuentran una vez se separan para iniciar su cacería. Sin embargo, unas nuevas vocalizaciones recientemente grabadas de los murciélagos podrían darnos esas respuestas en el futuro.

El valor de las relaciones sociales a la hora de sobrevivir

De acuerdo a lo observado por Ripperger y Carter, el cautiverio no necesariamente afecta la capacidad de cazar de los murciélagos, pero sí la forma en la que se relacionan con su entorno. Individualmente, cada criatura fue tan eficiente como sus contrapartes salvajes.

En sus casos, lo que cambió fue el nivel de interdependencia que podría tener con otros miembros de su colonia. Por un lado, los murciélagos vampiro que tenían amigos solían tener interacciones sociales más largas durante la alimentación y comúnmente compartían su comida.

Del otro lado del espectro, tenemos a los murciélagos vampiros salvajes que tendieron a ser más solitarios. Asimismo, sus interacciones con otros individuos tendían a ser más cortas y, usualmente, podían tener tonos negativos o agresivos, lejos de las relaciones de afinidad presentadas entre el otro grupo.

Referencia:

Social foraging in vampire bats is predicted by long-term cooperative relationships: https://doi.org/10.1371/journal.pbio.3001366

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