Un evento particular e inesperado se ha presentado recientemente en las montañas de Canadá. De acuerdo a lo informado por Parks Canada a través de RMO Today, se ha encontrado el cadáver de un oso grizzly (Ursus arctos horribilis) que al parecer salió perdiendo en un intento de matar y cazar una cabra montesa.

En general, las cabras montesas, conocidas científicamente como Oreamnos americanus, no suelen tener el historial más favorable al tener encontronazos con osos. Pero, en la situación actual, tal parece que las cartas cambiaron de mano y la cabra salió victoriosa en su lucha a muerte con el joven ejemplar de oso pardo.

La “escena del crimen”

Todo inició luego de que un grupo de turistas encontraran el cadáver de una hembra de oso grizzly en las orillas de una de las rutas de senderismo. La osa, que pesaba unos 70 kilogramos, tenía parte de su axila y cuello perforados profundamente.

Claramente, la situación despertó la curiosidad del personal de cuidado del parque y se sometió al cadáver a una necropsia. Una vez la utopsia animal estuvo lista, no solo se pudo determinar qué había ocurrido, sino que incluso se pudo señalar un culpable: una cabra montesa.

Cabras de montaña.
Vía Pixabay.

Una respuesta inesperada

Desde que se dio el hallazgo del cuerpo, el 4 del presente mes, se hicieron esfuerzos por descubrir qué pudo causar las profundas heridas en la axila y cuello del oso. Ahora, según parece, los orificios podrían haber sido perforados por los cuernos de una cabra montesa que tuvo que matar al oso pardo para salvar su propia vida.

La necropsia forense confirmó posteriormente que las heridas sufridas antes de la muerte eran consistentes con el tamaño y la forma de los cuernos de las cabras montesas”, acotó David Laskin, un ecologista de vida silvestre de Parks Canada.

¿Cómo pudo una cabra montesa matar al oso pardo?

Tal como explicó Laskin, los osos pardos suelen atacar desde arriba, poniendo especial énfasis en la cabeza, cuello y hombros de sus presas. Desde una posición así, un movimiento rápido podría haber sido la salvación de la presa. De hecho, la afortunada cabra montesa logró apuñalar y matar al oso con sus cuernos para luego huir del lugar.

Oso pardo.
Vía Pixabay.

Cabe destacar que este final, aunque no es inédito, definitivamente es raro. Por lo general las cabras montesas no logran sobrevivir a un encuentro con un oso. En consecuencia, el porcentaje de veces en las que los matan es incluso menor.

Ahora, en el caso actual, la cabra pudo haber tenido suerte por el relativo pequeño tamaño de la osa. Según se observó, la criatura no había dado a luz ni una vez, por lo que se asumió que aún no había alcanzado la madurez aún.

En consecuencia, la osa inexperta de tan solo 70 kilogramos pudo haber tenido que enfrentarse a una cabra mucho más experimentada y que podría haber tenido hasta un peso máximo de 136 kg. Al final, todos los elementos parecieron alinearse para favorecer a la cabra en este extraño y memorable enfrentamiento de la naturaleza.

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