La película Matilda nos marcó de por vida con el aparentemente delicioso pastel de chocolate con sangre y sudor que hicieron comer a Bruce Bogtrotter; sin embargo, lo que proponen los investigadores de la Universidad de Manchester como material de construcción de viviendas en Marte podría tener un impacto aún mayor.

En su artículo en la revista Materials Today Bio explican cómo una mezcla de polvo extraterrestre, sangre, orina y otros fluidos corporales puede ser útil para la colonización espacial. Lo que se construya con ella no solo sería más duradero en condiciones hostiles; también proporcionaría protección contra la radiación y los golpes de meteoritos.

Una proteína aglutinante presente en la sangre y orina de los humanos

Si la humanidad logra colonizar otro planeta, definitivamente tendrá que adoptar un estilo de vida diferente al que llevó en la Tierra. La economía circular que tanto ha costado implementar en nuestro hogar deberá ser la regla fuera de este para garantizar recursos para todos mientras nos las ingeniamos para prosperar en un entorno totalmente ajeno.

En efecto, deberemos sacar el máximo provecho a todo aquello que solemos desechar, incluidos nuestros fluidos corporales. Y es que tanto nuestra sangre como nuestra orina contienen una proteína llamada albúmina de suero humano que podría usarse como agente aglutinante para el polvo extraterrestre.

La mezcla resultante sería un material más fuerte que el concreto que usamos para construir en la Tierra. Por ende, su uso conduciría a un modelo de vivienda humana más seguro (y sustentable) para la vida en Marte.

El material de construcción de viviendas para Marte es resistente

La afirmación no se hace sobre la teoría. Los investigadores de la Universidad de Manchester llevaron a cabo pruebas de laboratorio para determinar la resistencia de su propuesta de material de construcción para viviendas en Marte.

Los resultados sugieren una resistencia a la compresión de hasta 25 megapascales (MPa). Para tener una idea de cuán prometedor es, usemos como referencia un material muy usado en la tierra, el hormigón, cuya resistencia está entre 20 y 32 MPa.

Incluso podría llegar a ser más resistente al añadir urea, un producto de desecho que excretamos los humanos a través de la orina, el sudor y las lágrimas. Las pruebas sugieren que su adición podría aumentar su resistencia en más de un 300 por ciento, dando como resultado un material capaz de sorportar 40 MPa.

Astronautas en Marte serían proveedores de material de construcción

Enviar desde la Tierra todo el material de construcción necesario para las viviendas de los astronautas en Marte es algo impensable. Las naves no solo necesitarían más capacidad, sino que su diseño y todo lo que implicaría su viaje costaría alrededor de $ 2 millones.

Por ende, los investigadores han centrado sus esfuerzos en la búsqueda de materia prima en el mismo lugar en que llegarán. Esto no solo ahorraría mucho dinero en misiones de envío de material, sino que también prepararía a los astronautas para resolver por sí mismos en casos de emergencia.

El problema está en recolectar suficiente cantidad de las sustancias implicadas. El equipo asegura que la proteína del plasma sanguíneo puede extraerse de los astronautas de forma segura varias veces a la semana. Podríamos verlo como si se tratara de una donación de sangre pero con mayor frecuencia, porque la proteína se repone a una tasa de 12 a 25 gramos por día.

¿Sobrevivirían los astronautas a la extracción de su plasma sanguíneo?

Hasta allí suena seguro, pero claramente no es algo de lo que haya mucha información porque, hasta donde sabemos, ningún humano ha estado en Marte. Algunos estudios ya han revelado efectos de la microgravedad sobre el cuerpo humano, por ejemplo, la degeneración de los músculos y huesos. Dicho esto, ¿podrían los astronautas mantenerse física y psicológicamente aptos para su misión mientras se extrae varias veces a la semana parte de sus fluidos vitales?

“Creo que los efectos sobre la salud física y mental serán la principal preocupación si se aplica esta técnica”, dice el Dr. Aled Roberts, autor principal del estudio. “Cualquier procedimiento que dañe aún más la salud de los astronautas probablemente será completamente inaceptable”. Añadió:

“No está claro si la gravedad en Marte (alrededor del 38 por ciento de la de la Tierra) causará los mismos efectos en la salud que la microgravedad (es decir, en el espacio), esto deberá determinarse experimentalmente”.

Los requisitos para producir la proteína para el material de construcción

En caso de que la respuesta fuera positiva, los astronautas deberían llevar una dieta lo suficientemente balanceada y surtida como para desprenderse de su plasma tan frecuentemente.

Roberts explica que las dietas “tendrían que complementarse con proteínas, calorías y agua adicionales para compensar el déficit que surge de la extracción” de la proteína. Hasta ahora, esto no figura entre las preocupaciones principales ya que, a final de cuentas, el objetivo es colonizar el planeta.

Referencia:

Blood, sweat, and tears: extraterrestrial regolith biocomposites with in vivo binders. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2590006421000442

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