Para muchos es un hecho que el impacto del asteroide contra la Tierra fue la causa de la extinción masiva de especies al final del Cretácico, incluidos los dinosaurios, aún se estudio el papel que tuvo la actividad volcánica en semejante catástrofe. Recientemente, un equipo de la Universidad de Barcelona y del Instituto Universitario de Investigación en Ciencias Ambientales de Aragón (IUCA-Universidad de Zaragoza) decidió “viajar” al pasado para investigarlo.

Sus hallazgos, publicados en la revista Geology, descartan que el vulcanismo extremo tuviera alguna influencia sobre aquel evento de extinción de especies. A su parecer, fue el impacto del asteroide gigante lo que causó la crisis biológica que arrasó con buena parte de la vida terrestre hace 66 millones de años.

Una región rica en sustratos antiguos

Los investigadores centraron su estudio en los acantilados de Zumaia, País Vasco, una región rica en sustratos antiguos y valiosos para la ciencia. En pocas palabras, contiene mucha evidencia biológica cuyo análisis podría arrojar mucha información nueva o confirmar sospechas.

En el proceso, tomaron muestras de sedimentos y rocas ricos en microfósiles que datan del período comprendido entre hace 66,4 y 65,4 millones de años. Para ponernos en contexto, este corresponde con límite conocido como Cretácico-Paleógeno , que coincide con una de las cinco grandes extinciones masivas de especies que han ocurrido en la Tierra.

La actividad volcánica como una posible causa de la extinción del final de

El vulcanismo pudo haber sido una causa potencial de la crisis biológica pues varios estudios lo han sugerido, aunque en otros contextos. En esta oportunidad, usaron como referencia la actividad volcánica extrema del Deccan, India, que constituyó uno de los episodios volcánicos más violentos de la historia de la Tierra.

Los acantilados de Zumaia, una región rica en sustratos que sirven para estudiar la historia geológica de la Tierra y el papel de la actividad volcánica en la extinción masiva de especies.
Los acantilados de Zumaia. Crédito: Universidad de Barcelona/IUCA-Universidad de Zaragoza.

En Zumaia se acumularon dos tipos de sedimentos a raíz de dicha actividad: unos más ricos en arcilla y otros más ricos en carbono que hoy se conocen como estratos o margas y calizas. Estos se alternan entre sí con una fuerte ritmicidad relacionada con las variaciones en la orientación e inclinación del eje de la Tierra durante su movimiento de rotación y de traslación.

Cabe destacar que estas variaciones, conocidas como ciclos de Milankovitch regulan la cantidad de radiación solar que ingresa al paneta; por consiguiente, también intervienen en la regulación de la temperatura global.

Las muestras permitirían reconstruir la historia de cambios climáticos que ocurrieron justo antes y después de dicho evento y su relación con este. De este modo, podrían determinar si la actividad volcánica o las variaciones orbitales de la Tierra habrían jugado un papel en la crisis climática de entonces y, por ende, en la extinción masiva del final del Cretácico.

Especies extintas hace 66 millones de años

Los investigadores descubrieron que más del 90 por ciento de las especies de foraminíferos planctónicos del Cretácico en la región de Zumaia se extinguieron hace 66 millones de años. Esto ya se sabía, pero el hallazgo arrojó nueva evidencia que lo confirma. Lo siguiente sería confirmar sus causas.

La extinción coincidió con una gran disrupción en el ciclo de carbono de la Tierra que conllevó a un cambio climático. Pero también hubo una acumulación masiva de esférulas de vidrio resultantes del impacto del asteroide que golpeó Chicxulub, en la Península de Yucatán, México.

El vulcanismo no fue la causa de la extinción masiva; el impacto del asteroide sí

Los investigadores concluyeron que la excentricidad máxima de la órbita de la Tierra alrededor del Sol sí fue la causante de cambios climáticos ocurridos en el tramo comprendido entre el Cretácico tardío y el Paleógeno temprano, entre 250.000 años antes y 200.000 años después del límite Cretácico-Paleógeno.

Sin embargo, esta no está relacionada con la extinción masiva de especies del Cretácico tardío. “Los cambios climáticos causados ​​por los máximos de excentricidad y aumentados por el vulcanismo de Deccan ocurrieron gradualmente a una escala de cientos de miles de años”, indica un comunicado.

Para los investigadores, los resultados son bastante claros. Lo que causó la extinción masiva en el Cretácico fue algo completamente externo al sistema terrestre: el impacto de un asteroide que ocurrió 100,000 años después del cambio climático del Cretácico tardío.

Referencia:

Contribution of orbital forcing and Deccan volcanism to global climatic and biotic changes across the Cretaceous-Paleogene boundary at Zumaia, Spain. https://pubs.geoscienceworld.org/gsa/geology/article/doi/10.1130/G49214.1/607267/Contribution-of-orbital-forcing-and-Deccan

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