De acuerdo con una encuesta de My Voucher, cerca del 30% de las personas en redes sociales han sufrido el uso indebido de su contenido en internet. Esto implica duplicación de cuentas, robo de identidad e incluso de fotografías. Normalmente conectábamos este tipo de abusos con personas que estaban mal de la cabeza, pero en realidad hay una madriguera de conejo enorme detrás de todo esto, una madriguera que genera mucho dinero.

El mal comportamiento de los individuos los pone en peligro ante la ley, pero a pesar de que la tecnología avanza a grandes pasos, con ella no camina una actualización correcta del castigo por fraude en redes sociales. Esto queda claro en el reporte de CBS en el que destacan que el fraude por marketing de influencers alcanzó los 1900 millones de dólares y la tendencia es negativa.

Casi todos mienten

¿Cómo estafa un influencer?, y más importante, ¿cómo se salen con la suya? Intentaremos explicarlo de la mejor manera. Pero lo primero que tienes que saber es que, según Cypnosis, al menos el 20% de los influencers tienen contactos con el fraude o ha hecho algo relacionado con este.

El ejemplo más claro es la compra de seguidores, 2 de cada 5 influencers compra seguidores. Así que hay una gran posibilidad de que de todos los que conozcas al menos alguno esté siendo deshonesto. La compra de seguidores es un gran negocio, Influencity indica que comprar 1000 suscriptores en YouTube cuesta 50 dólares, en Facebook costará 34 dólares mientras que en Instagram y Twitter puede costar entre 15 y 20 dólares.

Casi la mitad de los seguidores de algunos influencers son bots.

Algunas personas o grupos pueden invertir miles de dólares para conseguir 100.000 seguidores y convertirse en influencers de la noche a la mañana. El problema es que, luego de conseguido su nuevo estatus de la nada, muchas empresas caen en la trampa y contratan sus servicios.

Y es que los influencers son cada vez más importantes para el marketing, las personas consideran más relevante la información u opinión de “alguien como ellos”, que la de un famoso o un profesional. Por lo que invertir en un influencer y que esta hable de tu producto es una estrategia fácil y segura

Ibai mostró el logo de “Movistar” en varias ocasiones durante las campanadas

De mano de los virus y el delito

O lo era, casi la mitad de las empresas que invierten en estas personas pierden su dinero. Y es que si un influencer medio ha comprado seguidores, lo más probable es que de los 100.000 solo 20.000 sean personas reales, mientras que el resto son bots o usuarios sin interacciones. Esto implica que realmente solo estás llegando al 20% de tu público y que este influencer no tiene la capacidad de influir en la opinión de las personas como creías.

Los grupos detrás de la creación de influencers se aprovechan de la baja o nula seguridad de redes como Instagram para programar bots a que sigan a una persona. Además, estos pueden interactuar con comentarios falsos y subir las métricas del influencer para que pueda vender mejor su perfil.

Boris Johnson compró bots que comentaran de manera positiva sus publicaciones.

Por si fuera poco, es incluso posible que estés siguiendo a una persona que no recuerdas haber seguido. Las páginas de dudosa procedencia, sobre todo las ligadas a la piratería, suelen distribuir spyware y malware que infecta tu cuenta de Twitter e Instagram. Esto hará que comiences a seguir a personas “random” e incluso comenten sus publicaciones con comentarios genéricos.

A estas cuentas se les conoce como “Pods” y suelen ser bots, pero en los últimos años se han visto cuentas de personas reales actuando como “Pods” cuando no las están usando. Todo gracias a software malicioso que solo tiene el objetivo de generar interacciones con una cuenta específica, fabricar un influencer.

Los pods suelen dejar comentarios positivos no orgánicos.

Las empresas son las más estafadas

Obviamente hay que entrar a este mundo para saber cuánto tiempo y dinero invierten los que están detrás de esto. No obstante, si CBS tenía razón y hubo casi 1900 millones de dólares perdidos en fraudes de influencers, hablamos de mucho dinero para potencialmente recuperar la inversión.

Lograr engañar a una empresa garantiza una entrada de dinero constante, sobre todo si es tan grande que no se fija en que su “empleado” realmente no interactúa con sus millones de seguidores ya que no existen. En caso de ser descubiertos, la cuenta del influencer desaparece, con sus fotos y todo rastro del pago luego de que se “limpiara” en diferentes bancos.

Em Sheldon (influencer) compartió el correo que envían sus clones para imitarla.

Hay casos en donde el propio influencer es suplantado sin su conocimiento y su “clon” ofrece colaboraciones con grandes marcas. Estas aceptan y pierden dinero cuando el clon desaparece del mapa.

Los fraudes electrónicos son cada vez más comunes e increíblemente hay poco que se pueda hacer al respecto. La moderación de las redes sociales es nula y los bots van a sus anchas, la última limpieza de Twitter reveló que más de 100 millones de cuentas eran bots. Así que la situación en redes cada vez se parece más a Blade Runner y los replicantes.

El software de Influencity te ayuda a detectar influencers falsos.

Por suerte, Influencity tiene un software pare analizar a los influencers y determinar la “calidad” de sus seguidores y dar un número aproximado de sus seguidores falsos o bots. Es una herramienta paga, pero que tiene su recompensa: evitar que te engañe una persona o grupo de personas que maneja un perfil de un supuesto influencer que nadie conoce en la vida real.

Los usuarios también se ven afectados

Desde el punto de vista del usuario también debemos estar atentos, muchos de estos perfiles falsos (tanto los de influencers como bots, usan fotos de personas reales). Estos estafadores obviamente no se toman fotos a sí mismos, así que roban cuentas e identidad de personas normales.

Se estima que el 15% de las personas han sido víctimas de robo de fotografías y que estas ahora son parte de un perfil falso. Así que no solo las empresas están en riesgo ante este aumento de fraude electrónico con influencers, en muchos casos somos solo peones de una fachada. Así que es recomendable estar atentos a esta nueva modalidad de fraude y cuidar a quien seguimos, no todos los influencers son tan honestos como creemos.

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