Los dolores por problemas en las articulaciones se hacen muy comunes en las personas a medida que envejecen. Ahora, existen algunos tratamientos para enfrentar el problema, pero muchos de ellos son invasivos y no funcionan bien a largo plazo. Por ese motivo, se ha probado recientemente un nuevo implante que podría aliviar el dolor por osteoartritis no solo en perros, sino también en las personas.

La investigación que ha dado pie a tal descubrimiento se publicó recientemente en Science Advances. Gracias a ella, sabemos de la existencia de un nuevo tipo de implante que utiliza las propias células madre del organismo para restaurar las articulaciones a su estado original antes de que el daño al cartílago comenzara a causar molestias.

Un primer paso para el rejuvenecimiento articular

Cuando la osteoartritis hace presencia de forma notoria, la forma más directa y eficiente para enfrentarla es hacer una operación para reemplazar el cartílago con un implante que lo sustituya. El problema está en que sus materiales no se fusionan con el organismo y, a largo plazo, requieren reemplazos. En consecuencia, se hacen necesarias cirugías periódicas que cada vez tienen resultados menos favorables.

Crédito: Andresr. Vía Dreamstime.com

Ahora, el nuevo implante podría actuar como sus sucesores en primera instancia, pero a largo plazo ofrecerá resultados totalmente distintos. Para empezar, el material creado en parte con impresión 3D y en parte como un textil se unirá a los tejidos que rodean la articulación y dejará que las células madre actúen a su alrededor.

Cuando pase el tiempo, la estructura del implante se disolverá en la articulación, pero el dolor por osteoartritis no volverá. ¿Por qué? Todo debido a los tejidos de cartílago que crecieron alrededor del material y que ahora vuelven a estar encargados de evitar el roce entre los huesos.

El experimento con perros ha dado resultados prometedores

Hasta la fecha, no se han realizado investigaciones que midan la efectividad del implante para aliviar el dolor por osteoartritis en humanos. No obstante, el reciente estudio que incluyó un modelo animal con perros ha dado resultados prometedores para experimentos futuros.

En el caso actual, se trabajó con distintas razas de perros que estaban en las primeras etapas de la osteoartritis de cadera. A la mitad de la muestra se le aplicó el nuevo implante. A la otra se la usó como control, por lo que no se le hizo ninguna intervención.

Con el transcurso de unos meses, evaluaron los niveles de actividad física y dolor que manifestaban ambos grupos de perros. Aquellos canes que habían recibido el implante se mostraron mucho más activos y, al parecer, su comportamiento coincidía con aquel que tenían antes de empezar a desarrollar la enfermedad.

Por su parte, los perros que no fueron tratados siguieron empeorando en su condición, presentando dolores más agudos y, en consecuencia, menos actividad física. Debido a eso, los investigadores pueden afirmar que el implante no solo ayudó a detener el progreso de la osteoartritis, sino que devolvió los niveles de dolor a aquellos que tenían los canes antes de que los atacara la enfermedad.

Una esperanza para los futuros tratamientos

Ahora se ha comprobado que el implante degradable no solo elimina el dolor por osteoartritis. De hecho, también ayuda a “restaurar” las articulaciones. Por lo que, se ha empezado a tomar en cuenta la posibilidad de usar ese procedimiento para atender a los humanos aquejados por esa condición.

Este procedimiento es menos invasivo y el implante utiliza las propias células del cuerpo y se integra en el área dañada con poco peligro de rechazo. Creemos que es una intervención temprana que podría ser un gran avance para posponer los reemplazos de articulaciones para perros y, con suerte, algún día para los humanos”, escribieron los autores.

Referencia:

Biological resurfacing in a canine model of hip osteoarthritis: https://doi.org/10.1126/sciadv.abi5918

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