La falsificación de componentes electrónicos es un gran problema para instituciones que compran en masa estos productos. En algunos casos, un componente electrónico “pirata” deriva en un smartphone o TV de mala calidad, pero en otros la vida de las personas están en juego. Sobre todo cuando hablamos de tecnología vial o medicinal.

Con esta preocupación en mente el National Institute of Standards and Technology (NIST) en colaboración con la Universidad de Washington han publicado un estudio (vía: phys.org) que podría servir para evitar más problemas parecidos. La idea es “etiquetar” cada componente “original” antes de que si quiera salga de la fábrica.

Etiquetas y clasificaciones

Y es que lo que sucede es que en el camino a otras fábricas la cadena de producción se ve afectada por contrabandistas. Con este nuevo método, los especialistas podrán identificar el cargamento de componentes falsos y quedarse con los reales.

La “etiqueta” se hace con microscopio de fuerza atómica sobre la superficie de un componente real. Este microscopio usa una aguja para “inyectar” atomos de aluminio que, con el tiempo, toman el lugar de los átomos de silicio, un elemento que compone a todo este tipo de dispositivos.

El proceso no le hace ningún daño al producto y forma u patrón único de átomos que es casi imposible de imitar. Los especialistas usan luego un escáner que responderá en una manera particular ante los componentes con la etiqueta, y no responderá ante los falsos. De esta manera, se mantiene una cadena de producción limpia.

El líder de la investigación, Yaw Obeng, presentó hoy el estudio en la International Conference on IC Design and Technology in Dresden, Alemania. Por ahora es solo un proyecto, ya que la idea es conseguir una manera práctica de etiquetar todos los productos de esta manera. Pueden ver una simulación del proceso a continuación

Escribir un comentario