Algunos niños podrían verse tan presionados al ser acusados de delitos que admitirían su culpa aún siendo inocentes solo para evitar juicios y condenas mayores en caso de que no se pueda demostrar su inocencia.

Los investigadores del Laboratorio de Justicia Basado en Evidencia de la Universidad de Exeter explican en un nuevo informe que la presión proviene de la precaución (advertencias).

La perspectiva de los procedimientos puede socavar la confianza en su propia inocencia y en sus derechos al punto de hacerlos escoger la opción menos problemática a corto plazo. Sin embargo, esta puede tener consecuencias sobre su imagen ante la ley e influenciar futuros conflictos legales.

Precaución para evitar un juicio y condenas mayores

Figura de policía sosteniendo esposas al lado de una niña de espaldas con un oso de felpa en referencia a culpa por un delito.

La precaución es una advertencia policial formal emitida hacia una persona mayor de 10 años sospechosa o acusada de un delito. Constituye una alternativa al juicio de menores en Inglaterra y Gales, pero amerita que el acusado reconozca su culpabilidad en el delito. Las advertencias formales impiden la toma de más acciones; no obstante, implican que las palabras del acusado se anoten y permiten su uso como evidencia para el caso.

Los niños acusados tienen dos fuentes principales de apoyo cuando tienen que decidir si admitir su culpa del delito y aceptar una advertencia o continuar con el proceso: un abogado o representante de la estación de policía, que se encarga de proporcionar el asesoramiento legal sobre las alternativas; y un adulto apropiado, encargado de asegurarse de que se le trate de manera justa y estimular su comunicación.

Cabe destacar que, actualmente, el adulto apropiado es un requisito, mientras que el apoyo de un abogado es opcional; los niños pueden prescindir de este recurso en caso de que no lo deseen. Conscientes de ello, los investigadores enfocaron su estudio en estas partes.

Niños inocentes aceptan su culpa del delito del que los acusan

Los datos se recolectaron a través de entrevistas y encuestas realizadas a 33 abogados y 18 adultos con experiencia pertinente en el trabajo con niños, así como a individuos que había admitido su culpa por algún delito en su infancia.

55 por ciento de los abogados y 85 por ciento de los adultos afirmaron que los niños con los que trabajaron eran inocentes, pero a pesar de ello, habían aceptado su culpabilidad y, por consiguiente, las advertencias policiales.

¿Por qué los niños aceptan su culpabilidad sin haber cometido un delito?

El informe sugiere que, como es de esperar, los niños sienten mucha presión al ser acusados de un delito. A ello sumamos el desconocimiento de las consecuencias de sus decisiones, que pueden llevarlos a tomar un camino desventajoso para su futuro en caso de ser inocentes.

“Creo que la razón por la que aceptan es que simplemente se les da la impresión de que no afectará sus posibilidades futuras tanto como una condena y que se puede terminar rápidamente”, dijo uno de los abogados entrevistados.

Concepto de juicio y condena.

De manera similar, un adulto apropiado resaltó que “los jóvenes están asustados bajo custodia policial”. Además, “muchos de ellos no son criminales empedernidos ni nada de eso, como se puede juzgar por sus acciones; es su primera vez”, dijo. “Solo quieren salir de allí lo más rápido posible”, lo que podría explicar los casos en los que sacrifican su inocencia por una solución inmediata.

Es probable que los niños crean que aceptar la precaución es la manera más rápida y fácil de lidiar con el problema legal, en especial cuando se enteran de los procedimientos a los que deberían someterse en caso de no admitir su culpa del delito. Pero pocos de ellos piensan en las consecuencias que tendría sobre su futuro aceptar algo así.

Es necesario mejorar la asesoría legal de los infantes

Con base en ello, los investigadores recomiendan hacer obligatorio el apoyo de un abogado para los niños en estos casos. Además, los profesionales deberán recibir formación especializada para fomentar la comprensión de las consecuencias de cada opción presentada.

También debería regularse el lenguaje relacionado con las advertencias policiales de modo que los niños puedan comprender el espectro de sus implicaciones. Las palabras deberían ser menos técnicas y presentadas de forma clara, coherente y comprensible para los menores.

Referencia:

Incentivized Legal Admissions in Children. Part 1: Cautions. https://evidencebasedjustice.exeter.ac.uk/wp-content/uploads/2021/09/ChildCautions_FullReport-1.pdf

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