Una cesárea de emergencia se ha tenido que llevar a cabo en un hospital de Sydney para poder atender a una mujer embarazada con COVID-19. La operación tuvo que ser prematura como una forma se asegurar tanto el bienestar de la madre como del pequeño que venía en camino, según lo que recopiló The Guardian.

En la actualidad, los casos de COVID-19 parecen estar aumentando significativamente entre madres y niños de Nueva Gales del Sur. Para intentar responder a esa situación, la sala de niños del hospital de Liverpool se ha transformado en un espacio para atender juntas a las familias contagiadas con el virus.

La mujer, oriunda de Newcastle no fue inicialmente tratada en ese hospital. Pero, en el futuro cercano, una vez se recupere de la operación, podría ser referida allí junto con su nuevo hijo.

La cesárea se tomó como una medida de emergencia

Mujer embarazada.
Vía StockSnap.io

De acuerdo a lo reportado por The Guardian, la cesárea se tomó como una medida para atender a la mujer cuyo caso de COVID-19 ya tenía el seguimiento de la prensa desde antes. Pero, debido a que su condición comenzó a empeorar y fue necesario llevarla a cuidados intensivos para recibir respiración artificial, se determinó la necesidad de realizar también una operación de emergencia.

Así fue como, a las 28 semanas de embarazo, la mujer ingresó a la sala de operaciones para tener un parto prematuro. Durante la realización del proceso, la futura madre se mantuvo conectada a un respirador, para asegurar que estuviera estable.

¿Cómo están la mujer y su bebé luego de la cesárea?

Por lo que se sabe, todo el movimiento quirúrgico ocurrió en agosto de este año. Cuando The Guardian Australia consultó a la NSW Health sobre la situación, sus respuestas no fueron específicas. En consecuencia, se sabe poco actualmente sobre la condición de la madre con COVID-19 que tuvo que soportar una cesárea de emergencia.

Por otra parte, según parece, el neonato fue transferido a un hospital diferente al de la madre. Eso debido a que en otras instalaciones tenían mejores herramientas y recursos para atender a los casos de nacimientos prematuros. Por lo que se sabe, el pequeño fue colocado inmediatamente en una incubadora apenas llegó al centro médico.

Dificultades para acceder a la vacuna contra el COVID-19

Barriga de embarazo.
Vía StockSnap.io

Cuando se habló por primera vez del caso de la mujer embarazada con COVID-19 no se había planteado aún la necesidad de una cesárea. De hecho, solo se estaba reportando la dificultad que tuvo la futura madre para acceder a la vacuna de Pfizer contra el coronavirus.

Según parece, el acceso a las dosis solo fue permitido hace poco para los menores de 40 años. Como consecuencia, la mayoría de las mujeres jóvenes embarazadas no pudieron obtenerla, tal como fue el caso de la mujer que debió entrar a la unidad de cuidados intensivos de un hospital al norte de Sydney.

A pesar de ese problema, la NSW Health declaró que la seguridad de las mujeres embarazadas, madres y niños era una prioridad para ellos. Sin embargo, hasta ahora no se han dado cifras oficiales sobre el avance de las vacunaciones entre dicho sector de la población.

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