Un nuevo reportaje de Propublica revela los detalles de cómo la compañía de Mark Zuckerberg convirtió WhatsApp en una aplicación que espía a sus usuarios. Facebook adquirió el sistema de mensajería hace ya 7 años y desde entonces WhatsApp pasó de no tener anuncios o pagos en forma de datos a ser una de las empresas que más invade la privacidad.

Vale acotar que WhatsApp realmente no es la aplicación más peligrosa allá afuera, sin embargo, su enorme popularidad hace que cada acción afecte a prácticamente todo el mundo. Además, todo se resume al equilibrio entre privacidad y seguridad, un debate que no se ha resuelto en muchos aspecto de nuestra vida.

Revisión de contenido

De acuerdo con Propublica, WhatsApp se vende como una aplicación mensajería encriptada que solo puede ser vista por las partes involucradas. Sin embargo, esto no es cierto, hay millones de mensajes que directamente no están encriptados, y es que todo cambia cuando el mensaje puede ser la prueba de un crimen.

Propublica menciona que la compañía tiene decenas de publicaciones en webs de búsqueda de empleo con el título de “Content Reviewer” con un pago de 16 dólares la hora. No se menciona a Facebook o WhatsApp en ningún momento y todos deben firmar un acuerdo de confidencialidad al entrar.

El trabajo de estas personas es revisar el contenido de las conversaciones que han sido reportadas. No lo hacen todo de manera manual, hay un algoritmo que recolecta los mensajes sospechosos y aquí comienza la invasión a la privacidad. Hay que decir que Facebook y WhatsApp han contribuido a atrapar violadores, secuestradores y, sobre todo, distribuidores de pornografía infantil.

Seguridad y privacidad

Por lo que esta invasión a la privacidad tiene un lado bueno, al vigilar todo lo que se habla en tu app, puedes descubrir a los criminales. No obstante, los mismos content reviewers declaran que el algoritmo no es precisamente perfecto. A veces puede marcar como sospechoso el video de un menor de edad tomando una ducha.

Si el chico es el protagonista de un video grabado por su madre y esta lo envía a su esposo y padre del chico para que vea “la primera ducha” del bebé no hay realmente pedofilia involucrada. No obstante, las señales de sospecha están ahí y los empleados deben ver el video de manera minuciosa y repetida en busca de problemas.

De esta manera, el video que compartes no es privado, nunca lo fue. Podría ser visto por estos empleados, por lo que realmente WhatsApp tiene una ventana por la que puede ver a todos sus usuarios.

Para muchos esto realmente no es un problema o no les interesa, prefieren vivir felices sin saber esto. No obstante, el problema es que Facebook usa la seguridad como excusa para contradecir sus palabras alabando la privacidad y mensajes encriptados de WhatsApp.

Por si fuera poco, la compañía toma metadata de todos sus usuarios. De acuerdo con Propublica, cada usuario puede elegir no compartir sus datos, pero WhatsApp se guarda el derecho de echarle un vistazo a tus datos. No los venderá a terceros, pero sí que los usará para su beneficio al usar Facebok Ads e Instagram Ads de manera más efectiva contigo.

Pueden leer el reportaje completo en este enlace.

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