A medida que envejecemos, el riesgo de sufrir demencia se incrementa. Pero, ¿qué está haciendo la ciencia para frenar su avance? Hasta ahora son muchas las investigaciones respecto al tema, sin embargo, los resultados no han sido concluyentes, pues existen varios tipos de demencia, unas más complicadas de tratar que otras.

Recursos económicos

El mal de Alzheimer es uno de los tipos de demencia más frecuentes. De hecho, esta patología afecta a más de 6 millones de personas alrededor del mundo y se estima que esa cantidad se duplique para el 2050.

Precisamente por ello es que la mayoría de las investigaciones en torno a la demencia se centra en esta enfermedad. Por ejemplo, el gobierno federal de Estados Unidos desvía anualmente alrededor de 3 mil millones de dólares, mientras que la Asociación de Alzheimer aporta otros 250 millones de dólares.

Vacunas contra la demencia

Laboratoio

Las múltiples investigaciones han llevado a los científicos a desarrollar una serie de fármacos que intentan frenar el avance de la demencia. Entre ellos, una vacuna que atacaría a las beta-amiloides que se agrupan en placas y que en exceso son toxicas para el cerebro, pues afecta directamente las conexiones neuronales.

Por ahora, de ese tipo de fármacos solo tres o cuatro estarían por llegar al mercado y se presentan con una alternativa prometedora para tratar la enfermedad del Alzheimer, dijo Cynthia Lemere, ex presidenta inmediata del grupo asesor médico y científico de la Asociación de Alzheimer. 

Además de frenar el exceso de proteínas beta-amiloides, los científicos también se han propuesto desarrollar medicamentos que inhiban la propagación de la proteína llamada tau. La acumulación excesiva de esta última forma ovillos dentro de las neuronas que dificultan el transporte de nutrientes y cualquier comunicación entre estas células nerviosas, en los peores casos terminan destruyendo las neuronas y causando la aparición de los síntomas del Alzheimer.

“La enfermedad de Alzheimer no comienza cuando se empieza a ver pérdida de memoria. Comienza entre 15 y 25 años antes, cuando se forman estas placas y ovillos. Cuando los tiene a ambos durante un largo período de tiempo, comienza la neurodegeneración”, explica Lemere.

Agentes antivirales podrían prevenir el Alzheimer

Si bien en cierto que el exceso de beta-amiloides en el cerebro fomenta la aparición de la demencia, en cantidades normales nos protege de infecciones, según el Dr. Mitchell Elkind, ex presidente inmediato de la Asociación Estadounidense del Corazón.

Como respuesta inmunitaria, esta proteína se produce en exceso en nuestro cerebro. Dada la relación, científicos plantean la posibilidad de que los agentes antivirales podrían prevenir o retrasar el progreso de la enfermedad del Alzheimer. “Si eliminamos la agresión incitante de la infección, tal vez podamos disminuir la cantidad de amiloide. Esa es una posibilidad emocionante”, agrega Elkind.

Otra opción sería el uso de antiinflamatorios

Además de antivirales, otra posible alternativa para frenar el avance de la demencia sería el uso de antiinflamatorios. Según se explica en el artículo, los virus y las bacterias causan inflamación, por lo que se cree que contribuyen al desarrollo de la placa de amiloides y, en su defecto, en la aparición de los síntomas de Alzheimer.  Al respecto, Lemere comenta que:

El enfoque más prometedor puede ser una combinación de medicamentos que ayuden a las células inmunitarias del cerebro a hacer su trabajo mientras reducen la inflamación. Esa será la ola del futuro. Quizás un agente antiinflamatorio con un anticuerpo tau para prevenir la neurodegeneración posterior”.

Como mencionamos, la demencia es una enfermedad que comienza con muchos años de anticipación. Por ello, se recomienda llevar un estilo de vida saludable: hacer ejercicios, alimentarse adecuadamente y evitar el consumo de sustancias toxicas. La prevención está en nuestras manos.  

Referencia:

What are researchers doing to stop dementia? https://medicalxpress.com/news/2021-08-dementia.html

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