Hace poco, un par de semanas para ser exactos, estuvimos conversando acerca del por qué no se acostumbraba a dejar al villano victorioso al final de la película. Pero, en nuestro intercambio de ideas no pudimos evitar conversar sobre algunos antagonistas que supieron ganarse nuestros corazones. Lo que nos lleva a nuestra pregunta de hoy: ¿cuáles son esos personajes que nos han tomado por sorpresa y por qué?

Algunos pensarán que es ilógico que congeniemos con los malos de la película, de forma literal. Sin embargo, normalmente, la audiencia puede generar empatía con los villanos por distintas razones, empezando por su apariencia estética o, incluso, como lo afirma una investigación publicada en la revista Psychological Science, de que tan parecidos sean a nosotros en la vida real. Pero, de esto hablaremos más adelante.

La industria del cine nos ha regalado varios de los más icónicos villanos que son lo que llamaríamos: “tira la piedra y esconden la mano”. Es decir, esas caritas de “yo no fui” que terminan ganándose la empatía de la audiencia, aun cuando lo que quieren es detonar matar al presentador de su programa de comedia favorito. ¿Les suena?

Sin desviarnos mucho del tema, este tipo de personajes: simpáticos pero macabros, forman parte de un patrón en la conducta de los asesinos seriales. Sí, como Ted Bundy. Un chico tan buen mozo, casi tanto como Zac Efron, que de día vivía con su novia, y su hijastra, pero de noche salía a violar y descuartizar mujeres. Cuando este asistió a juicio, tenía a mujeres sentadas en su “lado” de la corte.

Antes de hablar del por qué pasa esto, queremos compartir con ustedes algunos épicos ejemplos. Empezando por el villano de ‘The Suicide Squad’: Starro, la estrella de mar gigante que quería dominar el mundo una estrellita a la vez.

Starro, el gigante extraterrestre con forma de estrella de mar

Si algo nos ha sabido demostrar ‘The Suicide Squad’ es que los villanos vienen en todos los tamaños, formas y hasta colores. Y aunque en esencia todos en la cinta son “malos”, Starro se ganó el premio al más malo de todos. Pero, ¿alguna vez se imaginaron que una estrella gigante querría destruir el mundo?

Los fanáticos de DC probablemente digan que sí, pero por supuesto porque han leídos los cómics de la compañía. Sin embargo, en una situación “normal”, las estrellas de mar son criaturas asombrosas, adorables y hasta forman parte de las atracciones turísticas de quienes bucean. Por Dios, Starro no se compara para nada con Peach, la simpática amiga de Nemo.

Seguramente, algunos no sabrán de que estamos hablando, pero, les contamos rápidamente qué es el Proyecto Starfish. En ‘The Suicide Squad’, el equipo Task Force X tuvo que viajar a Corto Maltese para evitar que Starro se vendiera al mejor postor para acabar con el mundo.

El proyecto consistía en un extraterrestre con forma de estrella de mar que fue capturado por los americanos y traído a Tierra para experimentar con él. Sin embargo, nadie se esperó que esta criatura tuviera el poder de expulsar mini estrellitas de mar que se pegaban al rostro de los humanos y se apoderaban de sus mentes.

Aunque nadie se lo imaginó, sí, es posible que una estrella de mar pueda destruir al mundo, y es aún más posible que sean las ratas las que no salven la vida.

Esto nos lleva a pensar…

Que Starro no es el único villano que no parece villano. Y no, no quisiéramos usar la expresión “villano adorable”, porque esa estrella gigante era todo menos agradable, pero, hay malos de la película destinados a ser muy malvados, pero el público congenia con sus interpretaciones al punto de olvidar que quería matar a Batman.

Un ejemplo, es Lotso. Sí, el osito cariñosito de ‘Toy Story 3’ que vivía resentido porque su dueña lo abandonó. Este muñeco destinado a ser abrazado, quería torturar a Woody, Buzz Lightyear y su banda, sobre todo porque no confiaba en los niños.

La lista de villanos “simpáticos” es bastante extensa, pero, hay unos cuantos que merecen ser destacados. Como, el Guasón. Ese hombre con maquillaje de payaso, risa particular e intenciones dudosas que, fácilmente, está en el tope de los villanos favoritos de muchos de los que nos leen en casa. Y no estamos hablando de la interpretación de un actor en particular, sino en todos los formatos: live action y animados.

Pero, no solo hacemos clic con el personaje por tiene cara de payaso, o hace comentarios ingeniosos. Rebecca Krause, una candidata al doctorado en la Universidad Northwestern, junto con otros autores como Derek Rucker, creen que existe un aspecto “atractivo y seductor en tener similitudes con un villano”.

“Por ejemplo, la gente que se ve a sí misma como tramposa y caótica puede sentirse especialmente atraída por el personaje del Joker en las películas de Batman, mientras que una persona que comparte el intelecto y la ambición de Lord Voldemort puede sentirse más atraída por ese personaje de la serie de Harry Potter”.

Un patrón similar lo presenta, ‘V for Vendetta’ un antihéroe que lucha contra el estado totalitario y opresivo bajo sus propias políticas, pero, logra poner a la audiencia de su lado, tanto que muchos movimientos sociales en la vida real han dejado ver a la reconocida careta de Guy Fawkes como un símbolo de resistencia.

Si seguimos exprimiendo nuestra mente, nos topamos con otros personajes como Gollum. De nuevo, no estamos hablando de villanos necesariamente lindos a la vista, pero, ¿cómo no sentir pena por la criatura que se convirtió en lo que es por culpa de su adicción al poder de un anillo?

Mientras que existen personajes cuya historia de fondo, o personificación, generan empatía, en otros casos logramos conectar con el villano por el actor que le da vida, que por sus intenciones. Por lo mismo, debemos hablar de…

Los buenos actores en roles del malo

Si en algún momento estaban viendo una película y se preguntaron el por qué aprobaban el comportamiento del villano, no se sientan culpables, en realidad, está científicamente comprobado que el ser humano siente cierta conexión con los malos de la película porque compartimos similitudes.

Además, aunque por un lado “la ficción actúa como una red de seguridad cognitiva, permitiéndonos identificarnos con personajes villanos sin contaminar nuestra imagen”, el casting del actor tiene mucho que ver con esta conexión.

¿Acaso no les ha pasado que conectan con el malo solo porque es su actor favorito quien lo interpreta? ¿Somos los únicos?

Pues no. Es normal que generemos empatía con un villano porque un actor, o actriz, que admiramos es quien le da vida al rol. Y si esto no les suena, aquí les va un ejemplo: Angelina Jolie como Maléfica.

Jolie ha hecho de todo y hasta más. Ha sido espía rusa, ha sido una madre que perdió a su hijo, ha interpretado a la increíble Lara Croft, y hasta se casó con el objetivo que debía aniquilar. Sin embargo, ver a la actriz como la icónica villana de Disney generó un antes y un después en la mente de muchos, sobre todo porque en la historia live action la malvada “bruja”, tenía un pasado que apreciar.

En la vida real, es imposible no congeniar con Jolie. Es una persona caritativa, sencilla, que se mantiene alejada de todo el “revuelo” de Hollywood, y aporta a la comunidad al ser activista de muchas causas. Y ni hablar de su faceta como mamá adoptiva.

Si aún no entienden nuestro punto, les tenemos otro ejemplo: Glenn Close. Es decir, luego de verla bailando en los Óscars nadie puede decir que esta señora no es simpática, pero, ¿se recuerdan que interpretó a Cruella de Vil, la villana de Disney que quería quitarle la piel a 101 dálmatas?

Close no solo le dio vida a la primera interpretación live action de la Cruella, sino que también encarnó a la psicópata acosadora de ‘Atracción Fatal’. Desde entonces, sus papeles más populares han viajado entre lo maligno y lo ambiguo, pero nada tan simpático como es la actriz en la vida real.

La intérprete de Cruella de Vil no solo es amante de los perros, sino que escribió un blog al respecto que estuvo vivo por cuatro años. Asimismo, al igual que Jolie, Close desempeña un rol de madre asombroso, que la llevó a abrir su propia ONG en contra de la discriminación de las personas con problemas mentales, ya que su hija padece de trastorno bipolar.

Asimismo, Close es una activista de la causa de la comunidad LGBTQIA+, que la llevó a ganar un premio GLAAD.

Por supuesto que podemos agregar nombres a esta lista como Heath Ledger, quien supo enamorarnos en ’10 cosas que odio de ti’, pero casi acaba con el mundo en la saga de Batman de Christopher Nolan. Nuestro objetivo con todo esto es recalcar que: sentirse atraído por ciertos villanos una explicación científica en cierto modo tranquilizadora.

¡Tranquilos! No están locos

Nuestra investigación sugiere que las historias y los mundos ficticios pueden ofrecer un ‘refugio seguro’ para la comparación con un personaje villano que nos recuerde a nosotros mismos. Cuando la gente se siente protegida por el velo de la ficción, puede mostrar mayor interés en aprender sobre los oscuros y siniestros personajes que se parecen a ellos”, explica Krause, a quien citamos en líneas anteriores.

Si alguno no entendió muy bien su punto, se los resumimos. No, no estamos locos por simpatizar con el Guasón, o por generar empatía con Dominic Toretto, y su banda de criminales armados. En realidad, existen estudios científicos que afirman que las personas sienten cierta seguridad al conectar con otros que les recuerdan sus propios comportamientos. Y no, eso no nos convierte en criminales en potencia.

Para los escépticos, algunos investigadores se dispusieron a analizar los datos de un portal web llamado ‘CharacTour’, que no es más que una plataforma de entretenimiento que cuenta con aproximadamente 232.500 usuarios registrados.

Una de las características de esta plataforma virtual es que permite que los usuarios realicen pruebas de personalidad, y que así puedan evaluar sus similitudes con diferentes personajes, entre villanos y héroes. Entre los datos anónimos se topan con que la mayoría de los encuestados resultaron caer en la categoría de villanos.

Sin embargo, esto no implica que la conexión se genera con todos los villanos. Las personas no sienten inmediata conexión con el ladrón de la tienda de al lado, o con el secuestrador de una niña pequeña. Solo lo hacen con los villanos ficticios, y es por eso, porque dentro de todo saben que es ficción.

Lamentablemente, los informes y estudios aún no revelan cuáles son los comportamientos o características de esos villanos que resultan “atractivos”, no obstante, esto deja el espacio abierto para más investigación psicológica. Lo que nos lleva a preguntarles: ¿a qué villano se sienten “atraídos” y por qué?

1 comentario

  1. La verdad creo que el cine es tan amplio, que ver esta selección me pareció un poco aburrida y en cierta medida boba.

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