Los efectos de la contaminación generada por la acción humana son cada vez más obvios a nuestro alrededor. A medida que el tiempo pasa, las temperaturas se elevan, el equilibrio de los ecosistemas se rompe y las zonas habitables lentamente dejan de serlo. En el futuro, si no hacemos algo contra el cambio climático, tal vez lo único que nos quede será tratar de refugiarnos en las llamadas “ciudades oasis”.

Inicialmente, podemos verlas tal como su nombre las describe, un punto floreciente de vida en medio de un ambiente árido. La ciencia nos ha advertido por décadas que, si no cambiamos nuestras costumbres pronto, el futuro podría ser muy poco prometedor para nosotros. Sin embargo, no para todos será igual.

Específicamente, las ciudades oasis son aquellos lugares que podrían mantenerse como zonas habitables de acá a finales del siglo, cuando se espera que los efectos del cambio climático nos golpeen con más fuerza. Algo que se refleja perfectamente en el más reciente informe realizado por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).

Los efectos del cambio climático han aumentado con el paso del tiempo

Tierra afectada por el cambio climático.
Crédito: NASA.

A lo largo de los 12 capítulos en los que se divide el escrito, el IPCC nos recuerda los cambios ambientales que han ocurrido entre 1850 y 1990, además de proyectarnos aquellos que podrían darse para finales del siglo XXI. En los 140 años estudiados, se observó que los gases de efecto invernadero liberados por la humanidad causaron un calentamiento general de 1,1 °C.

En la actualidad, se plantea que los próximos 20 años, el aumento de temperatura podría ser de 1,5 a 2°C –o que incluso podría llegar a superar esas dos marcas–. Ese aumento de no vendrá solo, sino que su llegada también influenciará una larga lista de cambios ambientales que podrían transformar irreversiblemente nuestro planeta.

Diferentes futuros del cambio climático.

Las áreas más vulnerables, como el Ártico, verían los efectos dañinos primero, sufriendo de forma redoblada el aumento de temperatura del mundo. Como consecuencia, el derretimiento de los polos se haría incluso más rápido y el nivel del mar aumentaría aceleradamente.

De acuerdo al informe, si detenemos de inmediatamente las emisiones de gases de efecto invernadero, podríamos al menos controlar un poco el aumento de temperaturas. Sin embargo, los cambios en el nivel del mar y la topografía ártica podrían tardar varios siglos (o milenios) para restaurarse.

…y no hay señales de que los cambios se detengan pronto

Además de lo mencionado arriba, los aumentos de temperatura también vendrán de la mano con una nueva ola de consecuencias climáticas que poco a poco modificarán las zonas habitables de la Tierra.

Otros efectos del cambio climático.
Crédito: NASA.

Como ya dijimos, los polos sufrirán un proceso se deshielo sostenido. En consecuencia, se perderán los glaciares, el manto de hielo y el permafrost que han sido característicos de la zona. Por su parte, toda esa agua se traducirá en un aumento continuo del nivel del mar que afectará su equilibrio y sus ciclos.

Como un ejemplo, el informe menciona que, a finales del siglo XXI, los fenómenos “relacionados con el nivel del mar extremo que antiguamente se producían una vez cada 100 años podrían registrarse con una frecuencia anual”. Siguiendo esa línea, también observaremos cómo el cambio climático se traduce en una alteración del ciclo hidrológico que traerá precipitaciones e inundaciones tan fuertes como frecuentes.

Eso último por lo menos en las regiones más altas del globo, mientras que las áreas subtropicales experimentarán sequías y olas de calor más intensas. Como si fuera poco, el océano sufrirá problemas similares, con sus propias olas de calor marinas y una reducción sostenida de los niveles de oxígeno a la par con un el aumento de la acidificación de los océanos.

Las ciudades y el cambio climático

En los tiempos que corren, las ciudades representan apenas un 2% de la superficie terrestre. Pero, a pesar de su pequeña extensión, el alcance de su contaminación es mucho mayor. De hecho, según la publicación realizada por el portal El Confidencial, las ciudades son responsables del 70% de las emisiones de dióxido de carbono en el mundo,

Sumado a eso, cada vez más personas se movilizan a las ciudades para hacer vida en ellas. Para 1950, solo un tercio de la población mundial las habitaba. En el 2020, según los datos de la Organización de las Naciones Unidas, ya el 56% se encuentra en las ciudades. Para mediados de siglo, se espera que un 70% de las personas de la Tierra vivan en alguna metrópolis.

Como consecuencia, las ciudades podrían volverse centros incluso más contaminantes a medida que los efectos del cambio climático las aquejan con más fuerza. Aquellas en la línea del ecuador o por debajo se llevarán lo peor de la repartición, con grandes periodos de sequía y olas de calor fatales. Por su parte, las ciudades al norte estarán más afectas por los aumentos en la pluviosidad, deslizamientos e inundaciones.

Crédito: akuppa. Vía Flickr.

Para poder hacernos una idea más clara del impacto que general que eso podría tener en el mundo, podemos pasearnos por el mapa interactivo diseñado por National Geographic. En él, están los datos de más de 2.500 áreas pobladas que fueron analizadas con la intención de establecer las diferencias entre su clima actual y lo que se podría esperar dentro de los próximos 50 años.

‘Ciudades oasis’, ¿nuestra última esperanza ante el cambio climático?

Como podemos ver, no todas las localidades serán afectadas del mismo modo o con la misma intensidad por los cambios ambientales. Es de allí de dónde nace el concepto de las “ciudades oasis” de las que posiblemente tendremos que depender en el futuro. De acuerdo a una investigación llevada a cabo por la Universidad Politécnica de Zurich, para el 2070 el 77% de las ciudades sufrirán un cambio drástico de temperaturas.

Se espera que ellas comiencen a experimentar números que habrían sido comunes actualmente en una ciudad mil kilómetros más al sur. En otras palabras, todo el planeta se calentará. Posiblemente solo los territorios más al norte puedan adaptarse mejor a los cambios. Eso mientras que los centrales (y sobre todo los sureñas) tendrán que enfrentarse a climas áridos que nunca antes habían experimentado.

Vía Wikimedia Commons.

De acuerdo a las proyecciones del estudio, las ciudades de países como India, Egipto o Nigeria podrían acabar convertidas en megalópolis fallidas. Mientras tanto, las zonas más norteñas, como los territorios de Canadá y Estados Unidos probablemente se conviertan en los más convenientes para la vida.

Otro ejemplo podría ver en Europa, donde las localidades de Rusia, Irlanda, el norte de Francia y Alemania serán más habitables que Dinamarca o Países Bajos. Pero en su caso, no sería solo por el aumento de temperaturas. En realidad, también tendría que ver con las subidas del nivel del mar, que afectarán las costas de las naciones con territorios más bajos.

En esas localidades especiales, donde el cambio climático no afecte tanto, la temperatura no aumente a niveles intolerables, el nivel del mar no amenace las costas y el equilibrio ecológico pueda adaptarse para continuar con la vida animal y vegetal, será donde podrán prosperar las pocas ciudades oasis en las que se podrá hacer vida en el futuro.

Vía Pixabay.

¿Cómo podemos asegurarnos de que estarán listas para el futuro?

Como ya lo mencionamos, por el ritmo que lleva nuestra sociedad, de acá al final del siglo habrá áreas mucho más difíciles de habitar en comparación con otras. Asimismo, existirán otros espacios como los territorios de Italia o España que, aunque no se llevarán lo peor del cambio climático, tampoco formarán parte de las ciudades oasis.

Para poder estar listos, tanto los territorios que sacarán la mejor mano climática como aquellos que danzan en una delgada línea, valdría la pena prepararse para adaptarse más fácilmente a lo que deparará el futuro. En una publicación reciente de la revista Nature, realizada por Christian Albert, Samuel Rufat y Christian Kuhlicke, los científicos mencionan cinco puntos clave en los que la sociedad tendrá que enfocarse para lograr la meta anterior.

Primero, deberemos mejorar nuestros sistemas de alerta temprana, barreras contra inundaciones y mecanismos de protección civil en general. Luego, como un complemento, se podrían crear territorios “esponja” que ayuden a disminuir los riesgos de amenazas naturales como las inundaciones.

Ciudades oasis protegidas del cambio climático.
Crédito: Alija. Vía Getty Images.

El tercer punto aclara que será imperante que desarrollemos mecanismos e infraestructuras resistentes a los embates del clima para los hospitales, sistemas de distribución de agua y transporte. Todo de forma que, en caso de una emergencia, esos elementos cruciales puedan funcionar sin problemas.

En ese mismo orden, el resto de los edificios de las ciudades, oasis o no, deberán también adecuarse para soportar los nuevos embates del cambio climático. Finalmente, la acción política y social deberán unirse para perseguir esa meta común.

¿Las ciudades oasis realmente son nuestra última salida?

La respuesta no es tan simple. Inicialmente, sí serían los últimos espacios del territorio de la Tierra donde podríamos tener una vida similar a la que llevamos ahora. Sin embargo, las ciudades oasis no son realmente una solución contra el cambio climático, solo un refugio o un paliativo.

Uno que se hará cada vez más pequeño a medida que los efectos de calentamiento global se hagan más fuertes. Si se toman acciones ahora, es posible que se pueda limitar el aumento de temperatura a 2 °C para el 2100. Pero no todas las proyecciones son tan optimistas.

Eso solo nos muestra que, si realmente queremos asegurar nuestro futuro, entonces debemos hacer más que esperar que las ciudades oasis puedan realmente mantener sus cualidades de habitabilidad. La única forma de construir un porvenir seguro es tomar acciones ahora para hacer frente al cambio climático y, con suerte, detenerlo antes de que sea demasiado tarde.

Referencias:

Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático. Comunicado de prensa del IPCC (Agosto, 2021): https://www.ipcc.ch/site/assets/uploads/2021/08/IPCC_WGI-AR6-Press-Release-Final_es.pdf

Understanding climate change from a global analysis of city analogues (2019) PLOS ONE: https://doi.org/10.1371/journal.pone.0217592

Five principles for climate-resilient cities (2021) Nature: https://doi.org/10.1038/d41586-021-02309-9

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