La naturaleza ha tenido unas últimas décadas altamente complicadas debido al aumento de los efectos del cambio climático. Pero un reciente estudio ha indicado que la situación de la vida silvestre podría ser incluso más compleja a medida que se quedan sin hábitats en los que sobrevivir.

La investigación que ha arrojado luz sobre ese tema clave se publicó recientemente en la revista científica Proceedings of the Royal Society B. Para su realización, se contó con la colaboración de los investigadores Thomas J. P. Travers, Jamie Alison, Sarah D. Taylor, Humphrey Q. P. Crick y Jenny A. Hodgson.

La vida silvestre tendrá cada vez menos espacio para sobrevivir

Rinoceronte adulto silvestre que podrían no sobrevivir a causa de la naturaleza fragmentada.
Vía Piqsels.

La primera conclusión es que el crecimiento de los asentamientos humanos hará que a la vida silvestre tenga más problemas para sobrevivir. Consumiremos cada vez más de sus espacios naturales y, con ellos, los refugios que han usado por generaciones para reproducirse y mantenerse a salvo.

Como si fuera poco, el quedarse o no en un territorio ya no será solamente un asunto de evitar estar cerca de los 9 mil millones de humanos que podrían poblar la tierra para mediados de siglo. De hecho, debido a los efectos del cambio climático, muchas criaturas deberán empezar a migrar hacia el norte para buscar climas y ambientes a los que se puedan adaptar –mientras que sus antiguos hábitats alcanzan condiciones que les harían imposible sobrevivir en ellos–.

Ni siquiera las reservas naturales podrán ayudar a largo plazo

Elefante bebé.
Vía Pxfual.

Para intentar mitigar el efecto del crecimiento urbanístico, se han creado áreas protegidas destinadas a servir como un refugio para los animales. A corto plazo, la solución a mostrado ser un respiro de aire fresco para infinidad de especies que, para estos momentos, ya se encuentran en peligro de extinción.

No obstante, a la larga, las reservas naturales no serán suficiente. Por un lado, como lo indicaron los investigadores, solo podrían ser exitosas a largo plazo si logran asegurar una población de animales de cada especie lo suficientemente grande como para que puedan reproducirse en el tiempo sin terminar con un grupo de poca variedad genética.

Un problema estructural

Ahora, las reservas naturales como concepto podrían convertirse en un aliado a largo plazo de los animales si las pueden usar como espacios temporales para alojarse. Es decir, para cuando la vida silvestre comience a migrar al norte, como estrategia para sobrevivir, el proceso no se podrá lograr en una sola generación.

Por ese motivo, los animales requerirán de espacios naturales en los que hacer escala, reproducirse y dejar la tarea de su migración a las siguientes generaciones. De acuerdo a la investigación se requerirían al menos 16 tipos de hábitats, entre los que se incluirían bosques caducifolios, marismas y praderas de tierras bajas para que las criaturas pudieran realizar su éxodo.

Vida silvestre en peligro de extinción.
Vía Pixabay.

En la situación actual, algunas zonas claves como los acantilados marítimos y las dunas de arena costeras están demasiado divididas. Eso, o tienen un tamaño demasiado reducido como para poder cumplir su rol como “hogar temporal” para las especies migratorias. Como consecuencia, la vida silvestre podría empezar su éxodo, pero no encontrar las condiciones necesarias en el camino como para poder sobrevivir hasta el final.

¿Podemos hacer algo al respecto?

Sí. Usando los datos recopilados, los investigadores crearon un “mapa” de los puntos clave que los animales necesitarían para sobrevivir. En promedio, si las reservas naturales ya existentes aumentaran en un 10% sus territorios protegidos, la funcionalidad de las “rutas” que podrían usar los animales aumentarían en un 40%, lo que incrementaría la posibilidad de que la vida silvestre pueda sobrevivir a largo plazo.

Nuestra investigación es bastante oportuna, porque destaca que la conectividad de larga distancia no se ha considerado adecuadamente en decisiones de protección pasadas”, acotó Travers para AFP.

Referencia:

Habitat patches providing south–north connectivity are under-protected in a fragmented landscape: https://doi.org/10.1098/rspb.2021.1010

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