Aunque las vacunas contra COVID-19 se han estado administrando desde hace más de medio año, siguen surgiendo hallazgos en torno a su efectividad y eficacia. Una semana después de que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), recomendaran formalmente que todas las mujeres embarazadas recibieran su inyección, un estudio arroja nueva evidencia de que es seguro.

Los hallazgos, publicados en la revista JAMA Network Open, muestran que las mujeres embarazadas vacunadas no experimentaron más reacciones de lo que se esperaría después de al menos una inyección. Por tanto, y según los autores, es seguro continuar con su vacunación durante la pandemia.

Reacciones similares a las de mujeres no embarazadas

En enero de 2021, a poco tiempo del inicio de la distribución de vacunas, la investigadora Alisa Kachikis inició un estudio de cohorte en línea. El objetivo era recolectar datos de mujeres embarazadas o en período de lactancia y de las que no estaban en ninguna de estas condiciones invitándolas a describir sus reacciones después de recibir al menos una inyección de la vacuna contra COVID-19. Para marzo de este año, 17.525 personas habían respondido la encuesta.

El 62% de las participantes afirmó haber recibido la vacuna de Pfizer-BioNTech que recibió aprobación total recientemente. La mayoría se encontraba en los Estados Unidos al momento de responder.

Entre los efectos experimentados tras vacunarse destacaron dolor en el lugar de la inyección (91%), fatiga (31%) y una temperatura media de 100 grados Fahrenheit (°F). Entre 5% y 7% de las encuestadas informaron una disminución en la cantidad de leche materna que produjeron después de la vacunación.

Vacuna contra COVID-19 es segura para mujeres embarazadas

“No hubo un aumento de reacciones en las mujeres embarazadas más allá de lo que se espera de una vacuna”, dijo la autora principal del estudio, Linda Eckert, profesora de obstetricia y ginecología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington.

Según los datos de los CDC, hasta finales de julio de 2021, solo 23% de las mujeres embarazadas dentro de EE.UU. recibieron su vacuna contra COVID-19. Y tal como muchos temían, el porcentaje es menor entre mujeres de piel oscura y latinas.

Por ello, los investigadores esperan que estos resultados resulten tranquilizadores para aquellos que aún tienen temores sobre los efectos adversos de la inyección. Asimismo, recuerdan que una infección con el coronavirus SARS-CoV-2 conlleva altos riesgos tanto para la madre como para el bebé, como ya han documentado otros expertos.

Próximos ensayos de vacunas deberían incluir también mujeres embarazadas

Actualmente, hay 20,000 mujeres inscritas en este estudio en particular; conforme más experiencias se recopilen, mayor información habrá para apoyar o descartar la seguridad o eficacia de este desarrollo. También esperan que participen otros grupos socioeconómicos y a mujeres no tan vinculadas con el sistema de salud.

De ahí que otra implicación importante de este hallazgo sea la inclusión de mujeres embarazadas en ensayos clínicos de vacunas relevantes en el futuro, como se ha estado sugiriendo desde hace algún tiempo.

Referencia:

Physical Functioning and Falls During the COVID-19 Pandemic. https://www.healthyagingpoll.org/reports-more/report/physical-functioning-and-falls-during-covid-19-pandemic

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