Científicos de todo el mundo han logrado documentar una amplia variedad de formas de vida en la Tierra. Muchas de ellas, se han descrito con alto nivel de detalle, mientras que otras, a pesar de ser muy antiguas, siguen siendo misteriosas para los humanos. Quizás un buen ejemplo de ello lo sean los gusanos negros que habitan en el hielo de las laderas del Monte Rainier, al sureste de Washington, EE.UU.

Scott Hotaling, un biólogo de la Universidad Estatal de Washington, es una de las pocas personas que se ha dedicado a estudiar esta peculiar especie. Peculiar, sí, porque constituyen la única documentada hasta ahora que pasa toda su vida en el hielo. Esto es lo que se sabe sobre ella hasta ahora.

Una especie poco comprendida

Aunque lo último que los paisajes helados nos evocarían es la presencia de vida, la realidad es que la nieve también es hogar de numerosas especies, como bacterias y gusanos que se alimentan de ellas.

Gusano negro de hielo que habita el Monte Rainier.
Mesenchytraeus solifugus. Crédito: Scott Hotaling.

Los gusanos negros de hielo (Mesenchytraeus solifugus) se describieron por primera vez en 1898, y a pesar de ser fascinantes a simple vista, no generaron muchos estudios posteriores. A más de 100 años de su primera descripción y con tecnología más sofisticada disponible, no hay mucha información sobre ellos.

Por lo general, se encuentran en hábitats glaciares muy específicos, en la periferia entre bosques alpinos y picos de montañas congeladas. Y, aunque limitados, los estudios genéticos sugieren que, en algún momento de la historia, los gusanos negros cubrieron el paisaje durante el último período glacial. Quizás después del Pleistoceno, hace unos 20.000 años, quedaron aislados en las cimas, lo que explicaría su presencial actual en la zona.

Gusanos de hielo a los que no necesariamente les gusta el frío

Monte Rainier, hogar de los gusanos negros.
Monte Rainier. Crédito: Stan Shebs/Wikimedia Commons.

Sin embargo, los pocos datos disponibles los convierten en una especie asombrosa. Como ya dijimos, viven durante casi toda su vida enterrados en el hielo, pero esto no necesariamente es indicativo de que lo disfruten. De hecho, no toleran la congelación.

“Es salvaje, pero básicamente sobreviven al límite de su tolerancia”, explica Hotaling. Podríamos compararlo con esas situaciones de la vida que debemos vivir aunque no nos gustan, y que a final de cuentas nos vuelven más resilientes. Pero sí, aun a pesar de ello, a veces llegamos a nuestro límite.

Los gusanos del Monte Rainier emergen brevemente durante el verano, momento en el cual las temperaturas aumenta un poco. Pero ni siquiera ello puede ofrecerles alivio suficiente contra el frío; pardójicamente, en la superficie encontrarían temperaturas más cómodas, pero al mismo tiempo, la exposición al viento los pone en mayor riesgo de quedar congelados.

¿Por qué los gusanos emergen a la superficie durante el verano?

Se cree que el objetivo de salir a la superficie de la nieve durante el verano es mantenerse lo suficientemente calientes como para sobrevivir el resto del año dentro de ella. En cuanto a lo que hacen allí abajo durante tanto tiempo, también es un misterio.

En cuanto a su papel en el ecosistema, Hotaling cree que forman parte de la cadena alimenticia. Es probable que estas pequeñas criaturas sirvan de alimento para las especies de aves que se “pasean” por zonas frías, como los pinzones rosados ​​de corona gris, reconocida por ser la que anida a mayor altura en América del Norte.

¿Qué hacen los gusanos negros dentro del hielo?

Mientras trabajaba en el Parque Nacional Olympic, Hotaling vio a los gusanos por primera vez y decidió convertirlos en su nicho de enfoque como científico. Al igual que muchos de los que se han topado con ellos, se preguntó dónde viven, qué comen, cómo se reproducen y si cumplen alguna función en su hábitat, y para su sorpresa algunas de estas dudas aún siguen latentes.

Los gusanos negros se arrastran por el hielo, comen bacterias y algas que habitan típicamente en la nieve, y como todo lo que entra debe salir, también excretan por detrás. Pero, más allá de eso, sus actividades durante el largo invierno se desconocen.

Amenazados por el cambio climático

Lamentablemente, quizás no haya suficiente tiempo para descubrirlo. Como muchos saben, una de las consecuencias más inmediatas del calentamiento global es el derretimiento de la criosfera, y el Monte Rainier no es la excepción.

Si los científicos realmente quieren aprender más sobre esta especie, deberán apresurarse pues la reducción de los glaciares de la región también podría estar poniéndola en riesgo de extinción. Consciente de ello, Hotaling se mantiene alerta para empezar a estudiarlos una vez que emerjan en el glaciar Paradise del Monte Rainier.

Referencia:

Every year, billions of black ice worms crawl from the ice on Mount Rainier. We have no idea why. https://www.livescience.com/black-ice-worms-mount-rainier.html

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